Estoy atrapado…

Estoy atrapado en la tierra «provocante» donde todo parece oro. El aire es oro, la tierra es oro;incluso las rosas y las guirnaldas son de un tono dorado, todo es oro.

La arena de la playa es de pequeños granos dorados, todo asemeja el reflejo del sol de día y opaco de noche.

Aquí no existe la lujuria, el oro ha cegado todo, es difícil y preocupante tratar de percibir el amor de un amante si todo lo que le importa es el oro. No hay tiempo para que ambos vivamos nuestro sueño, si todo lo que maravilla y dilata los sentidos es color oro, tanto así que los marineros ya no zarpan en busca de sus sueños o en busca de alguna aventura, no pudieron conquistar nuevas tierras por que todo lo tenían aquí, en la tierra prometida. Las doncellas y las divinas musas del mundo terminaron por descuidarse y volverse estatuas, se cansaron de esperar a esos hombres que violarían su dignidad. Que nunca llegarán por la falta de valentía que los esperaba en un mar de sueños, ahora ya rotos.

Pero que más importa, si mientras sueño y corto mi piel con oro. Tú estás ahí sentada, enmudecida, con el cuello intacto. Convencida día tras día que no despertaré si no te conviertes en oro.

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