
Intenté.
Que hay de esas noches que lloras a la pared porque ya no hay nadie en frente de ti?
Estar o no estar.
Me encuentro en cualquier lugar pero siento mi ausencia. Y es la peor de todas extrañarme a mi mismo.
Dicen que el pasado hay que pisarlo, pero el pasado era el que me estaba pisando a mi.
Intenté varias noches conciliar el sueño sin derrochar una lágrima.
Intenté no verme al espejo, porque quedaría aterrorizada con lo que vería.
Intenté varias veces poder comunicarme con las personas y que pudieran entender lo que estaba pasando por mí mente.
Intenté crear un mundo perfecto donde yo estaba un paso delante de todas las personas.
Varias noches quise no estar, quise que alguien entendiera mis gritos a seis metros bajo tierra pero nadie parecía escuchar.
Intenté pasar un día leyendo y perderme en el libro.
Intenté encajar en un mundo donde mis amigos eran «falsos».
Intenté no fallarle a nadie y así me fallaba a mi.
Hasta que llegó una persona y me hizo ver lo que era la vida, que la fortaleza me iba a llevar a ser grande y mostrarme débil me iba a hundir más.
Nunca podía entender el concepto de que una persona cambiará tu vida ni que te hiciera recordar cómo podías reírte a carcajadas.
Hasta que deje de intentar y llegaste tú.