A veces para imaginar o analizar un partido caemos en la tentación de poner nombres que nos simpatizan mas que otros a los que les tenemos idea. No buscamos que sean complementarios sino mas bien afines a nuestro gusto. A mí me pasa con Facundo Sava, de quién valoro su preparación y dedicación. No es el técnico que hubiera elegido ni tengo muchas coincidencias hasta aquí con su gestión.
Mas bien creo que las individualidades que tiene en el plantel han sostenido a Racing de manera decorosa en la competencia. El campeonato arrancó torcido, parecía que lo acomodaba con un par de fechas furiosas de goles pero el recambio no estuvo a la altura de los titulares. Y encima un par de jugadores de esos se lesionaron o volvieron de una inactividad prolongada. O simplemente tuvieron un bajón en su rendimiento.
En la Copa Libertadores todavía esta presente.
A partir de este escenario es que Sava, para iniciar la serie ante Atlético Mineiro, pensó un equipo que dividió las aguas. Con un solo delantero y de encima de local. Discutir sobre cual es la cantidad ideal de atacantes que un equipo tiene que poner en función de si juega en su cancha o porque su historia se lo demanda entiendo que es un debate añejo, válido, pero algo fuera de tiempo.
No se piensa en la forma de atacar sino en los nombres. Y aquí volvemos al principio, donde surge una de las pocas coincidencias que tengo con Sava. Pensó en un equipo mas complementario para una seria de idea y vuelta, evaluando momentos de sus jugadores y ausencias.
Para poner en claro: Lisandro López había jugado poco ante Independiente, Milito lo hizo hasta promediar el segundo tiempo y Roger, que no esta fino en las decisiones que toma al margen de hacer goles, completó todo el clásico. Bou está lesionado y no cuenta para este partido de ida.
Acá es donde veo acertada la decisión de Sava de poner en cancha lo que ayer vimos. Por virtudes y defectos del rival, por el momento que atraviesa Racing (hace 6 partidos que no gana) y puntualmente algunos de sus futbolistas y porque esto no se definía anoche.
Ese parámetro sirve para, a priori, entender al entrenador. Con el diario del día anterior. Después, como decía Basile, se mueven. Toman decisiones, resuelven bien o mal, pega en el palo y entra o se va afuera. También están los árbitros, los jueces de línea, el azar.
Ninguna formula garantiza el éxito. Por eso el fútbol es tan apasionante y cambiante. Racing tiene 90 y pico de minutos mas para ganar o empatar por cualquier cantidad de goles y clasificar. Por eso nosotros, algunos, muchos o pocos, no lo sé, preferimos creer que anoche no se terminó esta historia. Y que por eso Racing jugó como jugó, competitivo, ante un rival de jerarquía. Que ahora tendrá que ganarle a Racing porque sino se queda afuera.