Este equipo precisa un conductor

Mientras Víctor Blanco estira la sucesión de Facundo Sava, la danza de nombres para reemplazarlo estuvo a la orden del día. Gustos dirigenciales, ofrecimientos, operaciones mediáticas. Una ensalada de candidatos que tenía de todo excepto lo primordial: un rumbo definido sobre el estilo del próximo entrenador. Luego de años de ir y venir en cuanto a perfiles llegó la hora de proponer nombres que tengan un corte similar. Y sobre todo saber leer el plantel que tiene Racing y cuándo respondió de la mejor manera. Así el margen de error será reducido y el futuro tendrá buenas perspectivas.

El momento deportivo que atraviesa el club es saludable. La vieja disputa por engordar el promedio a quedado de lado y eso ya permite tomar decisiones sin pensar en aquellos riesgos. Luego de la era Cocca y tras la fallida incursión de Sava, Racing tiene el kilómetro cero de su ruta establecido en condiciones inmejorables para elegir un conductor que lo lleve a destino. Para eso Blanco deberá definir un sucesor y salir de la zona de confort donde se encuentra. Asumir el costo y tomar la conducción del asunto. Las dudas y la falta de convicción erosionaron el proceso del Colorado al frente del equipo. Eso y la suma de malas decisiones del entrenador y el bajo rendimiento de algunos jugadores.

Por eso, además de tener el pleno convencimiento en la persona a elegir, los dirigentes deberán repasar las últimas campañas y el actual plantel y allí encontraran un denominador común: Racing obtuvo mejores resultados y juego con equipos acusados de ser defensivos, cautelosos, contra golpeadores, como usted prefiera. Incluso la era Cocca comenzó con una idea, mas expuesta y ambiciosa, y mutó por necesidad y adaptación al plantel a una mas pragmática, cerrada y eficaz. Dejó de lado algunos principios que traía el actual técnico de Millonarios de Colombia y se re diseñó para darle paso a una versión agresiva y que hacía de la solidez defensiva su principal argumento.

La búsqueda de un salto de calidad, una opción mas audaz tentó a buscar nombres como los de Eduardo Coudet y Guillermo Barros Schelotto. Por distintas razones no llegaron y fueron por una alternativa de la casa, que había tenido un semestre productivo en Quilmes administrando un material que heredó por las urgencias del equipo Cervecero. Esta matriz de pensamiento y la imposibilidad de contar con quienes estaban en la lista de preferencias provocaron el arribo de Facundo Sava. Sin convencimiento de Blanco, que toma las decisiones de peso, el ciclo estuvo supeditado a los resultados. El desenlace es conocido.

Por eso es primordial que Blanco tome nota de las últimas campañas que trajeron estabilidad y haga un diagnóstico sincero de lo que puede dar el plantel. A partir de ahí la lista de técnicos podría ser mas acotada, precisa y sincera a las posibilidades de un equipo que ya mostró su mejor perfil y puede retomar la senda del equilibrio, la agresividad y los resultados. Acaso sirva como punto de partida para pedirle condiciones al técnico que sea aquella victoria frente a Lanús por la séptima fecha del torneo pasado. El equipo tuvo la mejor actuación colectiva del año sin perder valores de funcionamiento.

Zielinsky, Alfaro, Carrasco, Russo, Martino, quien sea el elegido tendría que amoldarse al plantel, no a la inversa. Y tomar aquellas premisas de ese partido para entender que Racing tiene un plantel para jugar de una determinada manera. Todos los partidos son distintos y presentan historias bien dispares. Pero la idea de aquél día es la que mas y mejor desarrolla este equipo. Después está también la parte de responsabilidad de los futbolistas. Ellos deberán recuperar niveles estables de rendimiento. Si todo esto puede conjugarse el futuro de Racing tiene buenas perspectivas. Pero hay que sincerarse y dejar los viejos pre conceptos de lado, asumir el rol que toca e ir al frente con las decisiones.