Crítica | Teatro: “Esa mala mujer”, de Marcelo Silguero


Esa mala mujer. Autoría y dirección de Marcelo Silguero. Con Pato Ferrari, Denise Gomez Rivero, Gerardo Alberto Longo, Carolina Lopez, Jenny Luciuk y Mariana Spenilli. En el Auditorio Losada (Av. Corrientes 1551, Capital Federal, Buenos Aires, Argentina). Entradas $ 100–150. Funciones los domingos a las 20 horas. Febrero 2016.


Esa mala mujer es un drama didáctico ambientado en un villerío aledaño a la Capital donde convive una familia de prostitutas. La obra, que reivindica el derecho a conocer la propia identidad y denuncia el estigma social de los más humillados (especialmente las mujeres), conecta desde su protagonista una cadena de generaciones marcadas por el abandono, la violencia, el abuso y la pobreza.

Desde un marcado realismo social, evidente en los modos de expresarse de los personajes, el vestuario arrabalero y la escenografía de miseria, se representa el escenario cotidiano de lo más pobre del pos-industrialismo, al tiempo que incluye una lúcida hipótesis acerca de cómo el pasado (nos) marca y constituye. Con un final sorpresivo y potencialmente reparador, Esa mala mujer resulta un campo de combate, sucesión de viñetas de creciente dramatismo, donde el desborde emocional va llegando a todos por turnos.