Journal de Experiencias: el inicio

Conectar. Simplemente uno de los verbos más poderosos para los humanos como seres sociales. Conectar denota el establecimiento de una relación entre dos o más partes en un intercambio que une, que enlaza.

Se baja la ventana del asiento del chofer del taxi, quien menciona tu apellido a un guardia de seguridad. Se abre un gran portón de madera y el taxi sigue su marcha entre la selva maya por altededor de otros dos minutos. Al llegar al lobby, una persona con una sonrisa abre la puerta del coche que te transporta, te dice: «Buen día Señor Ibarra, ¡qué gusto recibirlo!» al mismo tiempo que te entrega una toalla refrescante con olor a eucalipto y un vaso con agua con infusión de té verde y menta. La maquinaría ha arrancado. Tu no has seleccionado un hotel para tus vacaciones, decidiste que tus vacaciones deberían ser una EXPERIENCIA INOLVIDABLE.

Cuando conectamos, aceptamos nuestra participación activa en ese intercambio, somos parte de ese sistema: pertenecemos.

Conectas con tu familia, conectas con tus pasiones, con tus amigos, con tus redes sociales. Conectas con tu comunidad, con tus deseos y hasta con tus mascotas.

También conectas con las marcas y las marcas luchan día a día por establecer esa relación contigo; de generar, en complicidad contigo, esa «Experiencia Significativa» que los lleve al siguiente paso en su relación.

El día de hoy abro este espacio, en donde, a título personal, narraré las experiencias significativas que he vivido como un consumidor que aspira a conectar y como un mercadólogo que aplaude los esfuerzos de las marcas por intentar lograrlo.

Hoy nace: «El Journal de Experiencias»