La depresión en los tiempos de cólera

El miedo de la gente de decir “sí, tuve depresión” es grande, y lo que es peor aún, decirlo muchas veces por tener un mal diagnostico y creerse el cuento de ser shuper bipolar, shuper loca, shuper especial . La verdad es que quien no ha vivido el síntoma poco puede comprender lo que es vivir con esto después de tantos años.

no estoy aqui para ser juzgada, estoy aqui para enseñarte

Me explico

Para mi es como tener dos monstruos en mi cabeza, uno se llama Fauna y otro Primavera, uno comienza a quererlos y de vez en cuando te garran un pedazo de cerebro para alimentarse, pero por más que pasen hambre y no le quieras dar de comer, ellos no se van, no mueren, se quedarán allí siempre, es por eso que uno debe aprender a convivir, como si fuera un Tamagochi o un Pou. Esto no tiene nada que ver con modas horribles, ser emo o grunge o musico rockero pseudointelectualoide esperando aprobación y en secreto sueña con ser el popular de la secundaria. La cosa es así, un día despiertas bien, sonríes y crees e todo es posible e imaginas que por primera vez en tu vida el universo esta conspirando a tu favor ( aunque cada estado de felicidad pienses lo mismo y te sigues asombrando como si fuera la primera vez), pero hay un día, solo basta un día para que todo se vaya al carajo. No tienes fuerzas en tus piernas, no te puedes levantar, sientes una angustia en el pecho con ganas de llorar, no quieres correr las cortinas que hay en tu habitación y no hay plan mejor que hacerse un gran bollo esperando un milagro, un amor; los hombros te pesan y la panza se pone vacía, la boca se seca y la lengua varía, tienes un grito escondido detrás de la garganta, un dolor en la nuca y ya no te sientes una santa; aprietas los dientes, te duele la cabeza; aun así enciendes la tele tratando de luchar con eso que ustedes le llaman pereza; olvidas lo que pasó ayer, el fin de semana y los meses anteriores, y sin importar lo mucho que habías sonreído, nunca son suficiente los abrazos cautivadores, olvidaste el beso, el abrazo, el sueño y la caricia, ya nada importa cuando crece la avaricia, esa de querer que dejes tu mundo y vengas a controlar el mio, que mis hombros ya están cansados, abollados, sombríos.

estoy en silencio

y sabes que es lo peor? es que uno es un idiota que piensa que aislandose es la mejor opción que puede elegir.

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