Ser desempleado (pero feliz)

Adiós, mi querida ventana.

Ayer a las 5:45 pm, me despedí del lugar donde había trabajado los últimos 16 meses.

Estaba harto.

Cuando entregue mi computadora y mis herramientas (Porque a veces soy ingeniero y hago otras cosas ademas de godinear y quejarme en el internet) y me entregaban esas “responsivas” que firme en mayo del 2015, me di cuenta que podía cambiar esos papelitos por mi libertad.

Firme y puse mis huellas en otro montón de papeles. Llene una encuesta donde, educadamente, le decía a la empresa que la consideraba un bastión de mediocridad e indiferencia. Liberador como un estornudo, liberador como cuando te da un ataque de diarrea explosiva en la calle y encuentras un baño limpio y con papel. Liberador. Estreche la mano del encargado de recursos humanos, me deseo un buen futuro y me entrego mi cheque (oh si, dineros)

No se que tan bien van a salir los planes que tengo, seguiremos informando.

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