Giros inesperados.

Giros que pueden dejar de cabeza tu mundo. Que pueden pausar los sueños (destruir no es la palabra).

Los cambios no son buenos ni malos, solo son modificaciones a nuestro entorno y vida. El problema viene en como los afrontamos o si de verdad queremos afrontarlos.

Tal vez no sea fácil (o tal vez si), ya que los seres humanos nos aferramos a cosas que quizás no son del todo necesarios en nuestras vidas, más bien estamos manteniendo eso solo porque es una constante. Sin embargo sabemos que ese elemento no está dando nada a nuestra persona, simplemente está ahí (como el apéndice), haciendo lo mismo de siempre, aportando casi nada o nada.

Nadie esta preparado.

Nadie sabe como va a reaccionar ante un cambio, pero hay que hacer la diferencia entre reaccionar y manejarlo. Es claro que nadie quiere cambios bruscos en su vida, pero llegan a pasar y claro nadie esta preparado.

Estamos tan acostumbrados a que todo esta bien y que nada debe cambiar; se nos olvida que las cosas no son para siempre.

Es por eso que debemos aprender a esperar lo inesperado, anticiparnos a las vueltas de la vida. Domir con un ojo abierto — por asi decirlo.

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