Sábado: la Caravana de las autoridades comunitarias y ancestrales

Por: Nelton Rivera. -Prensa Comunitaria-

Primera estación en el Parque Central de la capital, día 30 de julio 2016

Fotografía de Nelton Rivera.

Siete autoridades comunitarias y ancestrales de los municipios de Santa Eulalia y Barillas del territorio norte del departamento de Huehuetenango en Guatemala recobraron su libertad los días 22 y 23 de julio del 2016 luego de permanecer en prisión política. Uno de ellos tres años en prisión, los otros seis estuvo dieciséis meses en varios centros preventivos del Sistema Penitenciario del país.

Sí creo en su inocencia

Fotografía de Nelton Rivera.

Siete autoridades comunitarias y ancestrales del territorio norte de Huehuetenango uno de los departamentos más grandes del país con mayoría de población indígena, fueron criminalizados desde el año 2012, estigmatizados en los medios de comunicación, perseguidos penalmente, detenidos de forma arbitraria el primero en el 2013, luego los otros seis en el 2015, por oponerse a la construcción de varias hidroeléctricas en este territorio.

Uno de ellos permaneció en prisión durante 1095 días desde el año 2013, cuatro más estuvieron 515 días y los últimos dos estuvieron 490 días encarcelados de forma arbitraria e ilegal desde el año 2015, todos fueron considerados como presos políticos.

Mynor Manuel López, Adalberto Villatoro, Francisco Juan Pedro, Arturo Pablo, Rigoberto Juárez y Domingo Baltazar se convirtieron en presos políticos del Estado de Guatemala, por ser autoridades comunitarias y ancestrales en el territorio maya Q’anjob’al y mestizo de Huehuetenango.

Mynor estuvo 3 años en la prisión de Huehuetenango desde el 2013, luego fue ingresado a ese mismo centro carcelario Ermitaño detenido en el 2015. Adalberto, Francisco y Arturo fueron detenidos y enviados al Centro Preventivo para hombres en la capital, luego Rigoberto y Domingo fueron enviados al mismo centro en el 2015.

La fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público fue la responsable de impulsar las causas penales en su contra a partir de las denuncias de las empresas, cuatro procesos judiciales fueron conexados finalmente para que el Tribunal de Mayor Riesgo A en la ciudad capital resolviera en un Debate Oral y Público que todos eran inocentes de los cargos.

Todos recuperaron su libertad, regresaron a sus hogares, dos días duro su regreso, en muchos lugares de la carretera interamericana fueron recibidos como héroes por distintos pueblos, en el territorio norte de Huehuetenango fueron recibidos multitudinariamente. Lea el texto completo en: http://www.prensacomunitaria.org/si-creo-en-su-inocencia/

Los preparativos

Millones de personas estuvieron atentas a la resolución del Tribunal de Mayor Riesgo A de la ciudad de Guatemala el día 22 de julio 2016 a las 10 de la noche. Desde ese día hasta el día 30 de julio en todas las comunidades de la nación Q’anjob’al y mestiza del norte de Huehuetenango comenzó la fiesta.

Los presos políticos habían logrado revertir la estrategia de odio y criminalización de las empresas extractivas, especialmente las que pretenden instalar varias hidroeléctricas en ese territorio.

Desde la noche del 22, cientos de bombas de feria y miles de cohetes rompieron el silencio nocturno de las comunidades ubicadas en la zonas más altas de la Sierra de los Cuchumatanes, inmediatamente comenzaron a sonar las marimbas, sonrisas, llanto, gritos de felicidad inundaron un territorio mayoritariamente indígena.

Las autoridades comunitarias y representantes del Gobierno Ancestral Plurinacional de las naciones Q’anjob’al, Chuj, Akateka, Popti y Mestiza terminaban de afinar la estrategia para garantizar el retorno de sus autoridades criminalizadas desde el año 2013 y 2015.

En la ciudad capital, también se planificaba y se organizaba la Caravana que acompañaría el retorno de las siete autoridades, detalle a detalle, coordinando con organizaciones sociales, populares, campesinas y con autoridades de pueblos de otras naciones a lo largo y ancho del territorio nacional.

Fotografía de Nelton Rivera.

Creo en su inocencia

Sentencia del Tribunal de Mayor Riesgo A el 22 de julio 2016, la juez Yassmin Barrios dá su criterio de absolución.

Rigoberto Juárez Mateo y Domingo Baltazar con los primeros abrazos

Los dos salieron un día después del 22 de julio que el resto de autoridades comunitarias, un problema con un documento o certificación que no emitió el Juzgado de Primera Instancia de Santa Eulalia, Huehuetenango bloqueó la salida de las dos autoridades ancestrales, finalmente un día después en horas de la noche el Sistema Penitenciario ordenó que fueron liberados.

En una completa penumbra en el ingreso del Centro Preventivo de la zona 18 aparecieron ambos, en sus manos algunas bolsas y canastas con sus objetos personales, sus sonrisas y lágrimas llegaron junto al viento en sus rostros, la calle y los primeros abrazos que llegaron hacia ellos.

Minutos más tarde sus familias, amistades se encargaron de recibirlos.

Fotografías de Nelton Rivera.

Foro sobre prisión política

En el FELAA 2016 que se realizó en la Escuela de Historia, Antropología, Arqueología y Archivística de la Universidad de San Carlos de Guatemala participó Adalberto Villatoro una de los siete presos políticos que fue absuelto por el Tribunal de Sentencia el día 22 de julio.

Fotografías de Nelton Rivera.

La solidaridad con otros pueblos

Las autoridades ancestrales inmediatamente hicieron sentir su solidaridad con las luchas de otros pueblos en el país, la Consulta Comunitaria del pueblo maya Q’eqchí que se tiene planificada en el mes de septiembre en Alta Verapaz en el municipio de Cahabon recibió su apoyo desde la ciudad capital.

Fotografía de Nelton Rivera.
Foografías de Nelton Rivera.

Sábado 30 de julio

Desde las primeras horas de la madrugada del sábado se fueron reuniendo muchas personas en el kilómetro 0, en el Parque Central o Plaza de la Constitución fue el punto de encuentro para la caravana que acompañó más de 500 kilómetros el retorno de las siete autoridades comunitarias y ancestrales.

Fotografía de Nelton Rivera

Así comenzo a las 7 de la mañana el retorno de las autoridades comunitarias y ancestrales al territorio norte de Huehuetenango.