La extraña venta de un terreno del Estado en Ciudad Eten

En agosto de 2014 el Gobierno Regional de Lambayeque le cedió 15 mil hectáreas de terreno al Ministerio de Educación para la construcción de un Colegio de Alto Rendimiento en Ciudad Eten. Sin embargo, lo que el gobernador no sabía por entonces era que ese predio fue adjudicado en el 2006 por el municipio de Ciudad Eten al ex presidente de la Sociedad Nacional de Industrias de Lambayeque y vendido en el 2009 durante la gestión del ex alcalde etenano, Alejandro Ñiquen Sandoval. ¿Cuál será ahora el futuro de este colegio?


Por Antonio Bazán

El terreno sobre el que el Ministerio de Educación (Minedu) planea edificar el Colegio de Alto Rendimiento (COAR) en el distrito chiclayano de Ciudad Eten con una inversión de 70 millones de nuevos soles, fue adjudicado en el 2006 a Julio Manuel García Peña, hasta hace poco, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) de Lambayeque. Sin embargo, para el gobernador Humberto Acuña, este predio todavía le pertenece al Gobierno Regional.

El conflicto por este predio ha motivado que el Directorio de Gerentes del Gobierno de Lambayeque ordene a la Procuraduría Regional iniciar acciones legales por la presunta venta ilegal del terreno. Un hecho en el que estaría involucrado, además de García Peña, el ex alcalde etenano, Alejandro Ñiquen Sandoval, una persona que se desempeñó como asesor del congresista Yehude Simon cuando este último ocupó el cargo de presidente lambayecano en el 2003.

Ex alcalde de Ciudad Eten Alejandro Ñiquen Sandoval.

Todo este hecho ha salido a la luz luego que en diciembre del 2014, Acuña Peralta formalizara la entrega del terreno al Minedu para la construcción del COAR, casi al mismo tiempo que García Peña lo reclamara como suyo. A su favor, el empresario ha mostrado documentos rubricados por el ex burgomaestre Ñiquen; mientras que la autoridad regional ha presentado la Partida Registral N° 11133872, emitida por la Superintendencia Nacional de Registros Públicos.

Partida Registral N° 11133872.

Todo esta historia empezó el 2 de marzo de 2006 cuando el entonces juez de Paz de Segunda Nominación del distrito de Ciudad Eten, Felipe Ñiquen Sandoval, firmó una constancia en la que se indicaba que el empresario Julio Manuel García Peña se encontraba en posesión de este terreno.

Constancia de Posesión.

Ya en el 2007, y a sólo dos semanas de asumir el cargo de alcalde de Eten, Alejandro Ñiquen Sandoval, hermano del juez de paz Felipe Ñiquen, validó la emisión de otro certificado a favor del empresario García Peña.

Es así que el 18 de enero del 2007, la Municipalidad Distrital de Ciudad Eten, mediante el Departamento de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Rural, emitió un certificado de posesión, acreditando que García Peña “…se encuentra en posesión desde el mes de marzo del 2006, de un terreno ubicado en la zona sur, con una extensión de 40.7774 hectáreas, denominado predio Mercedes…”. En el mismo escrito se detallan los linderos del terreno.

Certificado de Posesión otorgado por el Municipio de la Ciudad Eten a García Peña

Dos años después, en el 2009, y habiendo sido elegido ya como Presidente de la Sociedad Nacional de Industrias de Lambayeque, García Peña solicitó la compraventa de dicho terreno al municipio de Eten.

Y aquí viene lo extraño en toda historia. Lo que se suponía debía ser un trámite engorroso, como suele darse en la administración pública, no fue así. El 12 de marzo del 2009, el alcalde Ñiquen Sandoval firmó la Resolución de Alcaldía Nº 080–2009, autorizando la venta de 15.809 hectáreas por un valor de 28,000 nuevos soles.

Resolución de Alcaldía

No cabe duda que la velocidad con la que el presidente de la Sociedad Nacional de Industrias realizaba los trámites era sorprendente.

Tal es así que incluso seis días después de que el alcalde Ñiquen firmara la resolución y resolviera la venta, en la Notaría Pública de Monsefú se elaboró el testimonio de la minuta de compraventa entre la Municipalidad Distrital de Ciudad Eten y Julio Manuel García Peña.

Y así casi en tiempo récord, el 18 de marzo del 2009 se dejó constancia notarialmente de la transferencia del terreno por S/. 28,000.

Minuta de compra-venta de Municipalidad de Ciudad Eten y García Peña.

Días después de consumado el acto notarial, y tomando como referencia el documento expedido por la Notaría Pública Patricia Torres del Águila; el 27 de marzo del 2009, por Resolución Municipal 149 2009-MDCE, la Municipalidad de Eten autorizó que el predio de García Peña se inscribiera ante la SUNARP.

Dicho documento también llevaba la firma del entonces alcalde Alejandro Ñiquen, quien además ordenó a la Oficina de Rentas, la actualización del catastro urbano-rural; es decir, que incluyera el predio en el mapa catastral de Ciudad Eten.

Resolución de Alcaldía que autoriza inscripción de nombre

Ya en el 2010, un año después del testimonio notarial en mención, la misma notaria Patricia Torres del Águila elaboró un nuevo documento, pero esta vez de “aclaración de compraventa”, entre la municipalidad de Ciudad Eten y García Peña”.

Lo extraño es que, lo que no advirtieron un año antes, lo testificaron en el escrito del 21 de mayo del 2010, precisando que el área vendida por la gestión de Ñiquen Sandoval, ya no era de 15.809 hectáreas, sino de 25 mil hectáreas, casi 10 mil hectáreas adicionales.

Aclaración de compra venta donde señala que el área vendida por la comuna de Ciudad Eten era de 25 mil hectáreas.

De cara a toda esta situación, Julio Manuel García Peña, dice no ser ningún usurpador de tierras y que la inscripción de dicho predio se realizó en el marco de la legalidad.

Agregó que actualmente en el Poder Judicial se encuentra en marcha un proceso de prescripción adquisitiva de dominio, un mecanismo legal que permite al poseedor de un bien adquirir la propiedad del mismo, siempre y cuando haya desarrollado una conducta establecida por ley en un periodo de tiempo también indicado en esta.

En otras palabras, como García ocupó el predio en forma pacífica, nadie lo reclamó en su momento y encima tiene sus papeles en regla, bajo este mecanismo judicial podría demostrar su propiedad sobre dicho predio.

El procurador regional, Amado Rodríguez Mendoza, tomó posesión del terreno a nombre del Gobierno de Lambayeque.

Sin embargo, el procurador regional Amado Rodríguez Mendoza, ha tomado posesión del terreno a nombre del Gobierno de Lambayeque, medida que fue validada por el Ministerio Público, y respaldada por los lugareños en una manifestación pública que terminó con la construcción de un mural acompañado de una exigencia unánime: construyan el Colegio de Alto Rendimiento en Eten.

Vecinos de Ciudad Eten construyendo mural.

Por su parte, el actual alcalde de Ciudad Eten, Germán Puican Zarpán, informó que la municipalidad ha trabajado -en el primer trimestre del año- los estudios de suelos, levantamiento topográfico, factibilidad de servicios de electricidad, agua y desagüe, así como los planos de zonificación y vías para la construcción de dicho colegio.

Los resultados de este trabajo realizado a través de la Dirección de Infraestructura y Desarrollo Urbano, fueron entregados al Ministerio de Educación, a fin de permitir la elaboración del expediente técnico definitivo a cargo de la empresa CESEL Ingenieros.

El alcalde Puican apela a que el proyecto del Colegio de Alto Rendimiento en Eten no se frustre, y por eso también envió una carta al Presidente de la República, Ollanta Humala, pidiendo que se pronuncie, una solicitud que sigue sin respuesta.

“El COAR planea recibir a los mejores estudiantes de tercero, cuarto y quinto de secundaria a fin de brindarle un servicio educativo de alta calidad nacional e internacional. En la región Lambayeque sería el primer y único colegio que se ubicará en nuestro Eten. Además se trata del primer COAR deportivo en todo el Perú. Este es un proyecto que no puede bloquearse”, señala la autoridad municipal.

Carta enviada por el Municipio de Ciudad Eten al presidente Ollanta Humala.

Si algo queda claro en esta historia, es que de no resolverse este conflicto, los S/. 70 millones de inversión del Ministerio de Educación podrían ser direccionados a otro proyecto, y el anhelo de que Eten y Lambayeque cuenten con un Colegio de Alto Rendimiento continuará siendo simplemente un sueño.