Reflexiones acerca de la radio-escuela
en el Valle de Río Negro y Neuquén

“Creemos que los discursos que articulan el lenguaje radial y el medio de comunicación –la radio- con la escuela, pueden constituir espacios de reforzamiento de la cultura escolar, un espacio para su cuestionamiento”.


Este texto surgió como cierre del seminario Radio y Escuela dictado durante el primer cuatrimestre de 2015 para alumnos de 4to año de la carrera Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional del Comahue en General Roca, Río Negro. El seminario, con temática opcional, es parte de los requisitos para cumplir con el plan de estudio de dicha carrera.

A lo largo de cuatro encuentros recorrimos distintos ejes que fueron articulando un tema central “Radio y escuela”.

Como parte de las actividades, los distintos grupos llevamos a cabo un acercamiento al campo de la radio-escuela, realizando entrevistas a los protagonistas de esta práctica. Docentes y alumnos que participan o fueron parte de este tipo de experiencias, prestaron su voz para dar testimonio de lo que significa hacer radio escolar, radio pasillo, radio comunitaria, entre otras prácticas. Esta tarea se llevó a cabo principalmente en la zona del Valle de Río Negro y Neuquén.

Este texto está articulado poniendo eje en el cuestionamiento referido a la inclusión de la tecnología en las escuelas, la pregunta es si con eso basta para transformar la educación.

Sobre nuestra experiencia

Luego del primer encuentro, la propuesta de trabajo fue realizar un acercamiento al campo. Nuestra experiencia fue en el Cpem 53 de Neuquén capital. El establecimiento educativo tiene en su currícula la orientación de “Bachiller en Medios de Comunicación”, por tal motivo cuenta con las instalaciones para la práctica de la radio pasillo.

Pasillo del colegio Nº 53.

Las docentes del área Fernanda Ambrosio y Jaqueline Quesada prestaron su testimonio para narrar la experiencia de llevar adelante una radio escuela. Del mismo modo las alumnas Natalia Poblet y Milena Ramírez de 4to año, nos contaron su experiencia como integrantes del proyecto.

“Frecuencia 53” funciona en el horario de los recreos y tiene un diagrama de programación en donde los alumnos reservan un espacio para presentar música durante el horario del recreo. Del mismo modo, los alumnos de 4to y 5to año cumplen las prácticas acordes a la orientación realizando entrevistas y radio-teatro, entre otras actividades.

El proyecto de la radio tiene más de 10 años en la escuela. En sus comienzos sólo contaban con el espacio físico y el equipamiento técnico, desde entonces para poder llevar adelante la práctica de la materia, los alumnos instalan los dos parlantes en el pasillo.

Entrevista a la docente Fernanda Ambrosio

La docente Fernanda Ambrosio nos contó: “yo la planteo (la radio) desde la cátedra como una práctica, pero voluntariamente siempre hay un grupo que se conforma y se compromete a ir, por turnos, a hablar y pasar algo de música en los recreos”.

En cuanta a lo pedagógico, Ambrosio opinó que “los medios de comunicación son trasversales a todas las materias y se puede abordar a partir de cualquier asignatura de cualquier año, el uso es múltiple”.

Acerca del interés de la utilización de esta herramienta desde la orientación, surgió con la idea de que “el chico se pueda llevar la experiencia de estar en la radio, ya que uno aprende haciendo más que leyendo”.

Ambrosio también se refirió al nivel de expresividad oral que presentan los alumnos: “entre los adolescentes te encontrás con el que tiene la voluntad y se engancha y se motiva, y con el que no quiere saber nada. En general el principal obstáculo es la expresión oral. Les cuesta mucho, aunque estén motivados, ponerse adelante del micrófono”. Al respecto señaló que el “primer enganche para acercarse a la radio es pasar música”, tal vez la manera en que los adolescentes se expresan con mayor facilidad en el ámbito escolar.

“Las radios funcionan también como espacio de generación de autoestima”, esta herramienta posibilita a los jóvenes “ser vistos-escuchados como productores de otros sentidos”.

Con el acompañamiento y tiempo “se ven los resultados: cómo los alumnos van superándose, van logrando una expresión más clara y se desinhiben” (AUDIO), indicó la docente.

La experiencia encuentra similitudes con las presentadas en el texto recopilatorio de la práctica realizada en la radio rural de San Javier, del texto sobre el taller Radio y escuela dictado en Viedma: “el cambio que los docentes pudieron comprobar con relación a la soltura y dicción de los alumnos en los actos escolares; también fue muy importante la aplicación de las estrategias del lenguaje radiofónico en otras áreas de la enseñanza”.

Jaqueline Quesada, docente del Cpem 53 de Neuquén.

Por su parte la docente Jaqueline Quesada se refirió a su experiencia con los estudiantes: “hay estudiantes que vienen y desde un primer momento quieren hablar, nos ha pasado años anteriores, a algunos los extrañamos porque ya se han ido y son esos que, de manera estable están, a veces hasta se perdían el mate cocido por venir a la radio. Después tenemos otros tantos a los que les gusta más la música”.

“Los chicos en general tienen una buena recepción de la radio, la han internalizado, es parte de la escuela, si no está me vienen a preguntar qué pasó, porque hubo un tiempo que no teníamos CPU, entonces no teníamos música y venían ellos con sus celulares”, expresó la docente.

En general suelen levantarse voces de alerta sobre la influencia que ejercen los medios en los más jóvenes. Pero si logramos comprender que la tecnología en sí, no es buena ni mala, sino sólo una herramienta, podremos encontrar alternativas para la utilización de los medios”.

Muchas veces, “las tecnologías son pensadas como núcleos sustantivos que no pueden cuestionarse y frente a los cuales sólo queda la adaptación pedagógica”, por eso el pensamiento crítico y la pregunta “para qué” utilizar las tecnologías es lo que debe articular la práctica docente. Para esto es necesario abandonar el modelo Pragmático (cómo educar con tecnologías).

Con respecto a la articulación con otras materias, Quesada señaló que la radio no se articula con los contenidos más tradicionales “salvo en lo que es el área de medios que dentro de materias como locución y filmación se les pide un trabajo, una radionovela, entonces tienen que venir, presentarla y grabarla” y agregó que “con los otros profesores del ciclo básico nos cuesta mucho integrar la radio, los profesores no la tienen en cuenta y eso es un obstáculo. Ellos le podrían sacar provecho si la incluyeran dentro de su metodología como una herramienta”.

En cuanto a los anhelos y a la proyección de la radio la docente planteó la necesidad de un programación más frecuente y “que se trabaje sobre contenidos propios: a partir de la información que surja, que ellos puedan extraer el material de su propia realidad y que difundan eso y de lo que viven cotidianamente lo puedan plasmar y reproducir en la radio” (AUDIO).

Los jóvenes pugnan cotidianamente por encontrar un espacio, aunque sea mínimo, que les permita darle sentido a su experiencia vital”; este espacio, la radio escuela, contribuye a constituir identidad y subjetividad en este momento de la vida. Jorge Huergo toma el concepto de Polos de Identificación y dice que estos “representan el papel que hoy juegan las nuevas formas de vivir lo social a través de lo comunitario, de lazos sociales experimentados en microesferas públicas, en microespacios de participación y solidaridad, pero también frente al acechamiento depredador del neoliberalismo y la sociedad de los consumidores”.

La visión de las alumnas

Las alumnas hicieron referencia a los temas de los que hablan cuando hacen radio pasillo: “ahora utilizamos la radio en los recreos pero más adelante la vamos a usar para trasmitir afuera de la escuela. En los recreos la utilizamos para pasar música, para informar acerca de las reuniones, los paros, mandamos saludos, pasamos algún tema, damos información del clima, nos gusta bastante” (AUDIO).

En cuanto a las tareas que más disfrutan una de las alumnas expresó “a mí me encanta pasar el clima porque me siento periodista”. Otra de las alumnas señaló que la experiencia que más disfrutó en la radio fue “grabar un diálogo, fue para una actividad de la materia Locución. Lo editamos, le pusimos efectos, música de fondo, una cortina y fue muy lindo”.

Lo lúdico es parte significativa de estas experiencias. La diversión, el deseo de comunicar, aparece en los discursos de niños y jóvenes vinculados a estas prácticas”.

Las alumnas explicaron la forma de organización de los tiempos de aire: “tenemos una grilla con los horarios de los recreos y el que quiere sumarse y crear su propio espacio, ponemos por ejemplo los jueves, 10 minutos de poesía, de cuentos, de chistes, como para divertirnos un poco”. (AUDIO)

“En primer año la que me hizo acercarme a este espacio fue una profesora y ella me hizo amar la radio, me enseñó cómo manejar los aparatos, el tema de la respiración, la modulación, cómo cerrar. Porque la primera vez que agarramos un micrófono no sabemos qué decir, entonces ellos nos van guiando. Creo que estaría bueno un poco más de esa orientación”, señaló la alumna.

“Cuando estamos en hora libre venimos y escuchamos música y practicamos con el micrófono”, expresó una de las alumnas. Esta cuestión define la significación de la radio para los adolescentes como un espacio lúdico lo que permiten utilizar esta práctica como “instancia del aprendizaje que facilita procesos de apropiación y generación de conocimientos –contenidos y habilidades- es decir instancias para desatar procesos de enseñanza aprendizaje, mediante las cuales se logra una apropiación de herramientas para la construcción de conocimiento”.

En cuanto a esta construcción de conocimiento también se puede aportar los que señala el texto de Eva Da Porta que propone la recuperación de tres ejes para la crítica del campo de la Comunicación y Educación: la interpelación, el diálogo y la apropiación como herramientas para que los alumnos cuestionen la realidad: “recuperando la capacidad de interrogar lo evidente, para poder interrogar los puntos de conflicto, las emergencias, las urgencias y los desafíos por afrontar”. Estas herramientas son fundamentales para que los alumnos participen del proceso de formación de forma activa.

Conclusiones

A partir del recuperar testimonios de lo que significa hacer radio-escuela o radio-pasillo, pudimos observar que al llevar a cabo las entrevistas, colaboramos con las docentes en la reflexión sobre su práctica cotidiana. Durante el diálogo que mantuvimos con una de ellas manifestó la necesidad de realizar cambios en su quehacer.

En cuanto a las alumnas, se observa claramente su visión de la radio como espacio de juego: “me sentí periodista”, como expresó una de ellas. Y a la vez su posición frente a ella, eligiéndola como medio de mediación cultural en el periodo en el que, a pesar de los momentos donde no había CPU, ellos se acercaban a la radio con su teléfono y mostraban su música al resto del colegio.

Por otra parte solicitaron mantener contacto con mi compañera de grupo por su conocimiento sobre el tema.

Como comunicadora social es difícil no pararse desde el punto de vista de que la radio debe ser el articulador de los contenidos, pensándolo como algo dado, y no desde el punto de vista de la estructura pedagógica desde el que miran los docentes por su formación. Considero que tal vez sería necesario un equipo de comunicadores-educadores que articulen y asistan a los docentes de este tipo de colegios para lograr así una instrumentación de la radio más acabada.

En este proceso el comunicador no debe considerar a la radio sólo como una herramienta técnica que permite que los alumnos “incorporen los contenidos” de la currícula, sino pensarla como un espacio en el que concebimos al proceso de aprendizaje con otro paradigma. Se debe romper con la pregunta de Cómo hacer radio escuela y pasar al punto de Para qué.

Para esto los comunicadores, que ya tenemos bien resuelto el manejo técnico de la radio, dejando de ser un problema como puede presentarse para los docentes, partimos de un punto donde se construye la utilidad pedagógica de la misma. Esta puede convertirse en la raíz de un primer acercamiento al cambio en el paradigma educativo.

Este espacio puede convertirse en un lugar donde se rompe estructuras que ya no encajan (o quizás nunca lo hicieron) con una realidad excluyente para la juventud. A partir de este punto la escuela, como espacio contenedor, cuenta con una herramienta de magnitudes aun no explotadas.

La primera cuestión que aparece a la hora de pensar la relación entre los jóvenes y las radios comunitarias en la actualidad, es considerar a las mismas como espacio de contención de jóvenes de sectores populares atravesados por diversas problemáticas sociales vinculadas a lo educativo, lo laboral, la violencia, etc”.

Cuestiones como la recuperación de la oralidad, la recuperación del juego, la improvisación, las características del decir con sus diferencias regionales y las formas culturales del decir son elementos desacreditados en la forma más tradicional de didáctica educativa; recuperarlas y articularlos nos abren las puertas a una evolución de la escuela y tal vez den respuesta a la exigencia como institución contenedora para los niños y adolescentes de esta sociedad en crisis.

“El factor desencadenante de la participación; la comunicación radiofónica que rescata la matriz de la oralidad, con la capacitación con un fuerte y casi excluyente anclaje en la construcción y trasmisión de saberes a través de la palabra hablada” (AUDIO).

También es importante remarcar que “las radios facilitan la inclusión de los y las jóvenes en el mundo del trabajo y en el conocimiento de sus derechos sociales y políticos, facilitan su constitución cómo líderes y referentes comunitarios y hacen posible que sean ellos mismos quienes capaciten y formen otros y otras jóvenes a medida que van adquiriendo experiencias y saberes necesarios”.

Coincido en que si la radio se presenta como “una oportunidad valiosa para que los jóvenes afirmen quiénes son, qué hacen de su vida, qué les preocupa, qué les gustaría ser. En este sentido la experiencia de la radio les permite sortear y poner en cuestión el lugar pasivo en el que se ubican los medios hegemónicos-comerciales”.

Bibliografía

  • Cabral, Cristina; Baldoni César y Jaimes, Diego. “Niñas, niños y jóvenes en radios escolares y comunitarias: el futuro llegó hace rato”. En Todas las voces Todos. Ediciones FARCO. Argentina, 2010.
  • Cabral Cristina; Diego Jaimes en “Jóvenes y radios comunitarias. La experiencia de Farco”. En el 1º Encuentro sobre Juventud, Medios de Comunicación e Industrias Culturales (JUMIC).
  • Cabral, C; Huenchul, E; Millahual, N; Olabarrieta, J; Villa, E en “Radio y escuela. Experiencias y Perspectivas en Viedma”: Ponencia III Jornadas de Lengua, Literatura y Comunicación. Octubre de 2012, Curza UNCo.
  • Da Porta, Eva. “Comunicación y Educación: Algunas reflexiones para la búsqueda de nociones estratégicas”. En Comunicación y Educación. Debates actuales desde un campo estratégico. Jorge Huergo y otros; compilado por Eva Da Porta. Córdoba, 2011.
  • Holgado, Andrea. Radio Itinerante. Radio en la escuela y en la comunidad. Buenos Aires, La Crujía, 2010.
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