Me enamoro

Cuatro o cinco veces por día; si tengo suerte hasta más.


De una canción, no importa si es nueva, a la moda u olvidada por el tiempo, recien descubierta gracias a Spotify o una vieja favorita que había descartado por que en su época la escuché sin parar todo el día y termino hartándome, pero después de transcurrido el tiempo vuelvo a tomarle gusto o a redescubrir ese algo que en un principio me atrapó.

Me enamoro de un libro: por una simple frase, un personaje o los mundos a los que me transporta, haciendo que me aleje de la aburrida rutina del día a día oficinil, abriéndome la puerta a nuevas ideas, historias o conocimiento.

Por las tardes viendo como se pone el sol, seguró me enamoro del cielo; de las tonalidades que va tomando del azul al naranja, pasando por el lila y rosa, tiñendo las nubes, haciendo que parezcan algodon de azúcar con formas indefinidas.

Me enamoro de la idea idealizada del amor y a la vez salgo corriendo de ella.