Sobre Gritar Puto En Los Estadios

Hace unos dias un amigo me comentaba sobre lo ridículo que parece que las instituciones deportivas multen a los equipos por lo que hacen sus aficionados en los estadios. Que por que los mexicanos sabemos decir groserías pero sin ofender.

Si y no, creo que la situación es más compleja que eso y tiene varios factores, por ejemplo, es bastante común que uno le diga alguna grosería leve o poco común a alguno de las personas que más quiere, al menos así es en latinoamérica y posiblemente todo el mundo, pero, ¿es hipocresía que uno pueda insultar a su hermano pero si otra persona le dice algo menos ofensivo, indignarse por que solo nosotros tenemos el derecho de hacerlo? Creo que no.

La razón es que uno está absolutamente seguro de que el afecto a esa persona de nuestra parte no cambia para nada con una grosería y no sabemos si la otra persona que ofende lo dice con disgusto o con “cariño”.

Personalmente a mi me encanta el humor negro, cualquier chiste sobre el estereotipo de una minoría me suelta muchas carcajadas, sin embargo, hay que saber con quien compartir ese humor. Si estoy con amigos de las bicicletas, podría decir una broma gastada de “20 puntos si atropellas al ciclista”, si estoy con mis amigos gay-friendly puede ser repetir sarcasticamente una frase homófoba, etcétera. Pero ¿que pasa si estás dentro de un grupo de personas de las cuales no conoces a todas o ninguna y dices uno de esos chistes? El chiste podría no ser correctamente interpretado como era tu intención inicial y tomar un rumbo muy nocivo.

De nuevo a los ejemplos, si estás con gente muy idiota y dices que alguien es gay por que creció con traumas, alguien que ya podría estar lleno de prejuicios de toda la vida, esos chistes esa persona los recogería como hechos y juicios, que de por sí ya existe una predisposición a tomar solo las opiniones que te dan la razón.

Para finalizar y volviendo al punto principal, dentro de la multitud de personas que asisten a los estadios pudiese haber una minoría radical (de hecho ocasionalmente hay) a la que decir un PUTO sea con toda la intención de desvalorizar al portero comparándolo con un homosexual, y si esa es su peor ofensa prácticamente estaría diciendo un gay podría ser el peor “tipo” de persona si es que aún lo considera persona. Siendo los integrantes del partido líderes ante sus aficionados, ellos pueden promover, pero dificilmente controlar las actitudes de sus seguidores. Los integrantes por valor moral deberían promover la inclusión y respeto ante todas las personas. Seguramente la gran mayoría de los que asiste a los estadios y grita esas palabras no tienen la intención de ser ofensivas, y otras ni tratarían diferente a alguien con otras características, pero habrá quien si, y no se debe dar confort a los radicales violentos.