El silencio

Sus gemidos a las tres de la mañana ya no nos arrebataban el sueño de golpe, ni su amante cruzando la calle entre las sombras. Su último grito todavía lo recuerdan los gatos en celo, esa noche a todos nos desollaron el amor. Desde entonces es el tétrico silencio el que nos desvela.

John Alejandro Benito (cc by-nc-nd)