Vale, de acuerdo con tu descripción de la situación social y laboral.

Pero esto rompe también la dialéctica arriba-abajo. Porque gracias a la educación y el conocimiento da igual la clase social. Se puede montar una empresa en un garaje y sobrevivir, o vivir razonablemente muy bien, o incluso hasta forrarse. O el hijo del panadero que mencionas puede volver de la universidad con ideas y acabar teniendo 5 panaderías.