Psicodelia de la Rima

Les cuento mi experiencia en un festival de rap.

Era la primera vez que decidí acompañar a un brother al templo de lo underground; ‘La Maga’. Antes de entrar, una conglomeración de pintas rapeaba en la calle, contaba chistes, rolaba puros. Se la pasaban bien.

Desde no hace mucho me llega el rap, y nunca lo había tenido tan cerca. Tan vivo y animado, frente a frente. El ambiente hostil de las calles se desvanece cuando hay dos personas disparando rimas en vez de balas. Muchos disfrutan desde que se prende el beat. Golpes secos que llenan el alma. Se siente rico. Los cuerpos empiezan a balancearse de un lado a otro.

Poco a poco va llegando mara al Subterráneo Fest, y se va poniendo alegre. Hay quienes han estado en ‘la escena’ por bastantes años. Otros hicieron su primera aparición esa tarde. Yo era virgen. Tanto talento que no sale a la luz. Es un gran error pensar que los medios muestran a los mejores y no a los más comerciales. Es un error de tal magnitud que mucha gente piensa que el mejor MC de Guatemala es Mr. Fer.

Por primera vez vi a Plenno, uno de los legendarios. Mai de Rimas con Sólido, Ghetto Fyah, Coco, DNL (de Huehue), Casper con Neshee, Ritmodelia y muchos más. Todos con grandes líricas y gran pasión por lo que hacen.

Pero el meollo del asunto. El ojo del huracán es la batalla. La batalla es el apeirón. La lucha de dos fuerzas contrarias que alimenta al fuego. Es habilidad, trabajo y talento. La batalla es combatir el respeto con el respeto de los que te respetan. Es violencia y destrucción, catarsis, pero todo el armagedón termina con un saludo al terminar la rima.

El torneo estuvo genial, tal vez porque no he estado en muchos, pero me llegó. Me llegó ver a Beka, Elirick, Jin Blacke, Fer Floou, Franz, pero había un gran ausente: Marea. En varias ocasiones escuché su nombre en las contiendas de improvisación y siempre se le invocaba con admiración. Tendré que adentrarme más a la escena.

Alguien que demostró gran nivel al concatenar métrica y pensamientos fue Ritmodelia. Fue ovacionado. Cómo no, si cuando se expresa fluye cultura y violencia. Poesía no es letra ni palabra. Poesía es el momento.

Cuando uno corre en ese universo desenfrenado de palabras, uno deja de ser uno. Uno deja de ser un número más y se vuelve una serpiente alada que se arrastra por las calles, y que vuela cuando suena el beat.

La gente que mantiene vivo al movimiento son todos los que se identifican con la llenura de las rimas, y que siempre se anda tripeando algo en la cabeza aunque no tome la decisión de tomar el mic. Hombres y mujeres, jóvenes y viejos; son los que sostienen la llama.

El hip-hop es libertad, amor, igualdad, denuncia, y respeto. El hip-hop es ante todas las cosas, hermandad. Es como un hermano al que le vale verga decirte la verdad. Es un hermano que vale la pena tener.

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