Vivimos,

vivimos en un mundo en el cual estar móvil es igual a quedarse sentado mientras los días pasan, aquel que calla es el mejor aliado.

Vivimos en días incoloros de acciones diversas, noches de desvelo de los soñadores, amaneceres de aquellos que tienden a la ceguera de una realidad alterna, vivimos en un mundo que construimos con cada mirada, palabra y obra, es por eso que el silencio vivirá a partir de ahora en aquellos rumbos cotidianos para evitar el desgaste y fatiga de un cambio innecesario.

Pero vivir es la meta de aquel que sueña con la diferencia, porque morir lo hacemos todos, por eso es mejor dejar de ser la diferencia para los que carecen de esencia y sí sólo por eso unos cuantos no vivimos, sino intentamos despertar.