El tira y afloja entre Puigdemont y el Gobierno español deja a Cataluña con un futuro incierto

Imagen de Puigdemont recogida de El Mundo

Puigdemont ha manifestado esta mañana que no declaró “formalmente” la independencia de Cataluña el pasado 10 de octubre, pero que el Parlament está dispuesto a votarla si el Gobierno español continúa con la represión y con la negación al diálogo. El Ejecutivo ha respondido, no obstante, que seguirá con los trámites para aplicar el artículo 155 de la Constitución el próximo sábado. Declaraciones que, sin duda, no esclarecen el futuro de la comunidad catalana en los días venideros.

A las 10:00 de esta mañana terminaba el plazo de Puigdemont para aclarar si declaró o no la secesión de Cataluña del resto de España. El presidente de la Generalitat ha afirmado que sigue esperando una reunión que le propuso a Rajoy en vistas a dialogar, la cual “todavía no ha sido atendida”. Por tanto, estas reticencias a hablar de la situación y las pretensiones de suspensión de la autonomía catalana por parte del Gobierno de Rajoy constituyen los motivos que Puigdemont alega para continuar con el proceso independentista.

Lejos de optar por el diálogo, el Gobierno español ha asegurado iniciar los trámites de la aplicación de dicho artículo con el objetivo de “restaurar cuanto antes la legalidad y el orden constitucional, recuperar la convivencia pacífica entre ciudadanos y frenar el deterioro económico que la inseguridad jurídica está causando en Cataluña”.

El próximo sábado el Consejo de Ministros se reunirá de forma extraordinaria para concretar las medidas a seguir acordes con la legislación vigente. Mientras tanto, en Cataluña se esperan nuevas manifestaciones secesionistas encaminadas a replicar al Ejecutivo su decisión tomada. Una lucha encarnizada que por el momento no parece dar visos de una solución complaciente para ambas partes.