iguanas vivas

Una larga nube de humo blanco
la atmósfera de tu habitación ocupa
quién iba a saber
(que) un extraño vapor verde
los alabeos de tu piel persigue
quién lo iba a saber
(que) aventurarse en la más íntima de las humedades
des-disfrazarse y mostrar uno a uno
los ridículos pudores compartidos
hasta hacer de ellos eso
vapor verde
nube de humo blanco
iba a dejar apenas una habitación desnunda
y una incómoda persistencia en mi memoria
aprovecho la ocasión y dibujo
rodeándote vientre y caderas
un grueso aro negro
sin principio ni fin
promesa de desarrollo y crecimiento
que es la canica asomándose al embudo
brutal presión del mármol quieto
que es tu cuerpo
que se aprieta y comprime
que se rompe y coincide
con el aro negro
que lo ciñe