Fantasías, caricias y todo lo que da de sí nuestra mente

Arrancaremos fuerte con este post, por los masajes eróticos como los que puedes conseguir en www.lavieenrose.es. No todo el mundo los ha probado pero quien más quien menos sabe que existen. Es más, quienes se aventuran en el terreno de los masajes y demás juegos eróticos aseguran que es algo muy especial porque fomentan tanto la intimidad, como la compenetración con la pareja como la sensibilidad de cada individuo. Siempre que hay caricias de por medio la mente va más allá y se consiguen cosas que de otra forma no son alcanzables.

Porque de hecho la mente es muy poderosa. Es uno de los más potentes afrodisíacos.

Ya sea de forma consciente o inconsciente (cuando dormimos) nuestro cerebro es capaz de dibujarnos cantidad de escenarios muy interesantes. Como en las fantasías sexuales. No siempre hemos mirado a esa persona de la oficina con intenciones pasionales y sin embargo en nuestros sueños la escena que protagonizamos es muy tórrida. El doctor Adrián Sapetti trata en sus libros las fantasías y las hay con muchos propósitos distintos.

Tipos de fantasías eróticas

Según lo que ha analizado el doctor Sapetti, podemos tener cantidad de fantasías distintas. Y no se trata de que lo nuestro inconsciente sugiere sea lo que queremos hacer en la realidad. A veces son ganas de explorar, deseos que se concretan de una forma concreta, anhelos que no tienen por qué ser sexuales pero que se manifiestan entre sábanas. Y a veces las fantasías son la forma en la que expresamos lo que de verdad querríamos hacer en la vida real… pero no nos atrevemos.

Éstos son los principales tipos de fantasías.

  • Para excitarse. Se trata de visiones que estimulan la parte más animal de la persona, sus bajos instintos, alimentan su ego con el objetivo de conseguir la excitación carnal. Quien tiene este tipo de fantasías las tiene para regodearse y disfrutar consigo/a misma, con su imaginación, con el placer que le puede proporcionar.
  • Para maturbarse. Es algo así como un porno onírico. Quien las tiene introduce en sus fantasías a una segunda persona con la que vive situaciones muy caliente. También es propio de este tipo de fantasías imaginar lugares prohibidos, situaciones muy calientes que excitan a su autor/a y que se liberan con la masturbación.
  • Para el sexo. Una buena fantasía o un juego de rol pueden ser el mejor aderezo de una relación sexual. A veces pensar que somos otras personas e incluso otros seres (son muy interesantes fenómenos como el pet play) pueden hacer del sexo una explosión de sensaciones.

Dicho esto, hay algunas fantasías comunes que comparte gran parte de la población, como:

  • Fantasías sadomasoquistas
  • Fantasías de idolatría (especialmente de hombres idolatrados por mujeres)
  • Fantasías de prostitución
  • Fantasías de violación
  • […]

El de las fantasías es un mundo muy extenso y que sólo revela deseos profundos o necesidad de llegar a algo más de lo que tenemos en la vida real. No hay ni que flagelarse ni que sentirse mal por fantasear con contextos de sumisión, por ejemplo, porque seguramente sea la forma que tiene nuestro cerebro de decir que ya basta de llevar las riendas de todo en nuestra vida corriente.

¿Has probado experiencias distintas como los masajes eróticos? ¿Tienes algún tipo de fantasías especialmente frecuente? Esperamos tus comentarios.