¿Quien es en realidad el pedófilo?

Esta pregunta la hago por que estoy seguro que muy en lo profundo ninguno de aquellos quienes nos atacan y desprecian con toda su convicción saben en realidad la respuesta a ella, y no me refiero a la diferencia que hay entre quienes abusan de los menores y nosotros que solo nos sentimos atraídos hacia ellos sino sobre como se aferran a ese perfil casi forense que se tiene sobre la clase de persona que los pedófilos indudablemente deben ser, esa que nos tacha de monstruos malévolos, adversarios de todo lo que es moral y loable.

Este es sin duda otro de los grandes enemigos que combatir para los pedófilos que buscan ser reconocidos por la sociedad como iguales, siendo que es el primero a vencer si queremos cumplir con dicho objetivo, ya que obviamente es imposible que alguien pueda tomarte en serio y creer en lo que dices (y en Twitter lo vivo a diario) si la pre-concepción que tiene de ti es la de un pervertido mentiroso y manipulador que solo podría ser cívico y razonable si se trata de una fachada para ocultar sus verdaderas intenciones como abusador sexual de menores, sin derecho a apelaciones ni argumentos ya que al fin y al cabo eres un criminal sentenciado desde el momento en el que te descubriste pedófilo.

Ya viéndolo desde ese ultimo punto nos vamos dando cuenta de las pocas bases que tienen para imponernos tal estereotipo, pues de entrada la pedofília no es un crimen, pero aun así quisiera profundizar un poco sobre las características que lo componen y compararlas con la realidad.

Según ellos el pedófilo es un mentiroso patológico que activamente busca engañar a las personas y los niños, que disfruta del sadismo y de herir o aprovecharse de aquellos que son más débiles, que no es capaz de socializar con las personas de su edad y que no tiene control sobre sus impulsos sexuales. Además de eso físicamente es grotesco; obeso, calvo, enano, deforme y sin respeto por su higiene personal.

Todo un personaje

Otro indicativo de lo irreal que es todo el argumento se puede ver la incongruencia entre la primera y segunda oración en el párrafo que acabo de escribir, que se se supone que no podemos socializar correctamente con los adultos pero también que al mismo tiempo somos capaces de engañarlos como lo haría el mejor psicópata.

Ahora, sobre las cosas que he mencionado pues… Yo sé que a muchos no tengo que explicarles como es que son mentira esos puntos, por lo menos en términos generales, pero aun así existen quienes incluso estando frente a frente con lo falaz que son tales afirmaciones no son capaces de procesarlo, o mejor dicho, para conservar su sanidad y paz mental no desean hacerlo, pero al fin y al cabo eso no esta bien, no se puede vivir en ignorancia por miedo o aversión a la realidad.

¿Que quien es un pedófilo? la mejor manera de responder eso es que estudies a la próxima persona que conozcas, que existe una probabilidad minima (Ya que hay estudios que dicen que puede ser 10 veces más común) de 1 en 60 de que esa persona sea un pedófilo. Lo más probable es que no encuentres ninguna de las características antes nombrada y es lógico, porque al final del día los pedófilos somos seres humanos también, tenemos sentimientos y emociones nada distintas a las del resto del mundo. Amamos y odiamos, reímos y lloramos, la única diferencia es que por haberes de la vida nuestra atracción se desvía de lo que es la suya.

Un pedófilo más que nadie sabe lo que es un corazón roto, lo que es la soledad y lo que es el no ser comprendido, y no lo digo para generar lastima o para justificar nuestros sentimientos, sino porque la gente tiene que entender que el pedófilo es ese que le cede el asiento en el subterráneo, que le regala una cerveza al salir de la oficina y que ha sido su amigo de toda la vida en una escala muchísimo mayor de la que podrían generarle dolor y sufrimiento a un menor (ya que nadie duda que hayan pedófilos quienes son también malas personas), por lo que no me parece justo que ni siquiera se nos de algo tan insignificante como el beneficio de la duda.

Y todo porque jamás se nos permitió tener un espacio para hablar y hacer sonar nuestra voz, para ser representados por nosotros mismos y no por opiniones forenses fuera de contexto y que por lo general ni deberían estar dirigidas hacia nosotros o por la propaganda amarillista que tanto disfruta ver como se venden los artículos donde somos satanizados y exorbitados, generando histeria en vez de soluciones.

Con todo esto yo lo que le pido a los que me leen es que nos vean por quienes somos y no por lo que nos atrae, que nuestra sexualidad no es lo que nos define, sino como la afrontamos lo que lo hace. En cuanto al tema del aspecto físico de un pedófilo hablaré de ello luego pues me parece una sandez tan grande que se merece una entrada propia.

Dicho esto me despido hasta una próxima vez con la esperanza de que este articulo les sea de provecho a todos los que de causalidad lleguen a leerlo.

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