Mujeres, Madres y Enfermeras

Parte de la crisis en el sistema sanitario que existe a nivel mundial se debe a la escasez del recurso humano en enfermería. Y la Argentina no es una excepción. La profesión de enfermería aparece como un elemento clave para resolver este serio problema estructural.


En la Argentina, más de la mitad de las mujeres en edad fértil no terminó el colegio secundario. El 60 por ciento de los nuevos argentinos que nacen cada año son hijos de mujeres con escolaridad incompleta.

Está estudiado y demostrado que el nivel educativo de la madre es crítico para los logros escolares de los hijos, la situación de pobreza de la familia y las condiciones de salud de la misma.

Estos datos señalan una necesidad imperiosa de aumentar urgentemente los niveles de escolaridad de las mujeres que hoy tienen entre 20 y 40 años en nuestro país. Esto será beneficioso para unos 6 millones de mujeres, y para 5 millones de Argentinos que serán sus hijos.

Dada esta situación, la profesión de enfermería aparece como un elemento clave para resolver este serio problema estructural que enfrenta el país.

Importancia de la enfermería

Existe una crisis en el sistema sanitario a nivel mundial, debida a la escasez del recurso humano en enfermería. Y la Argentina no es una excepción. Esto tiene graves implicancias sobre la mortalidad de los pacientes internados.

El servicio de enfermería desempeña un rol fundamental en el sistema hospitalario al ser el encargado de la detección temprana y el manejo precoz del paciente que se deteriora. La efectividad de esta tarea está determinada por el número de enfermeros disponibles para la atención de los enfermos internados. Numerosos estudios han reportado una relación entre mayor número de enfermeros y menor mortalidad hospitalaria.

Un estudio reciente en los Estados Unidos evaluó 168 hospitales de adultos y observó que la relación paciente-enfermero variaba entre un máximo de 4 a 1 y un mínimo de 8 a 1 a lo largo de toda la región. Se vio que si esta relación hubiera sido 4 a 1 en todos los hospitales, se podrían haber evitado 1000 muertes en 30 días. La mortalidad hospitalaria aumentaba un 7% por cada paciente adicional por enfermero. Además, el aumento del número de pacientes por enfermero de 4 a 6 se acompañaba de un incremento en la mortalidad de un 14%, y el aumento de 4 a 8 de un incremento del 31%.

Otro de los factores estudiados fue la relación entre el número de enfermeros y la insatisfacción laboral. Se observó que en los hospitales con una relación paciente-enfermero más alta existía casi el doble de insatisfacción laboral y de síndrome de agotamiento entre el personal con respecto a hospitales con relaciones más bajas. Esta insatisfacción es 4 veces más alta en enfermería con respecto al promedio de todas las otras profesiones, y 1 de cada 5 enfermeros reporta su intención de renuncia al trabajo dentro del año.

Situación en la Argentina

El déficit de enfermeros es una de las principales debilidades del sistema sanitario argentino ya que se calcula que faltarían 90 mil profesionales en todo el país, mientras que la cantidad de médicos excede largamente la media internacional.
En el país hay una enfermera cada cuatro médicos, según informes de la carrera de Enfermería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), cuando debería ser a la inversa, de acuerdo con recomendaciones del Banco Mundial. Por cada cinco médicos que egresan al año se recibe un solo enfermero.

Indudablemente nuestro país necesita enfermeros, y siendo consistentes con los datos de mortalidad, es razonable esperar que la seguridad del paciente internado y los resultados en salud del sistema mejoren ampliamente con la introducción de mayor número de personal calificado en enfermería.

Enfermería y educación de la mujer joven, la oportunidad

La necesidad de aumentar los niveles de escolaridad de la mujer joven y la necesidad de ampliar sustancialmente la base de enfermeros crea una oportunidad para el desarrollo de un programa dirigido a mujeres de 20 a 40 años de edad sin terminalidad secundaria, que conjugue finalización de estudios escolares y tecnicatura en enfermería.

Un ciclo completo de 3 años, podría cubrir ambas necesidades de capacitación de la mujer, incluir 200.000 mujeres en todo el país, y afectar así positivamente la conformación de un número parecido de hogares. Las mujeres egresarían con su bachillerato completo y una tecnicatura en enfermería. De este modo el país aumentaría este recurso humano crítico en salud, y el nivel de escolaridad medio de la mujer joven.