Ese Je ne sais quoi

¿Qué tienen en común Frida Kahlo, Audrey Hepburn, Kate Moss, Jackie Kennedy, Kate Middleton, Sara Jessica Parker, Sara Galindo, Marilyn Monroe…? Nada, con excepción de que todas son mujeres y que siempre han sido íconos de moda, figuras influyentes a quienes el mundo voltea a ver por su estilo original y fuera de serie. Sin duda han sido modelos de inspiración para muchos, mientras que otros han emulado el estilo de estas artistas por su gran admiración hacia ellas.

Pero, ¿de qué sirve ser una copia de alguien o una copia de la copia borrosa y sin brillo?, si puedes crear tu propio estilo y ser quien tú quieras ser. No me malentiendas, es excelente que tengas modelos de inspiración en tu vida, y es cierto que existen patrones de comportamiento que puedes imitar con el fin de tener resultados de éxito similares a los de estos famosos.

Lo único que me interesa que comprendas es que si sólo imitas a alguien más, jamás llegarás a distinguir algo que te gusta genuinamente de algo que te agrada sólo porque se lo viste a otra persona. Es una tarea difícil y hay que poner atención a lo que vas sintiendo cuando usas una prenda. No debes sentir que estás en un disfraz, sino que es parte de ti. Una pregunta que te ayudará a definirte es, ¿qué quieres que experimenten los demás cuando te ven?

Es normal que el estilo evolucione junto con la persona que lo declama. Obviamente no te vistes igual hoy que hace unos diez años y muy probablemente tampoco lo hagas en cinco años más. Lo importante es que el estilo que tú elijas vaya de la mano con tu identidad, con tus valores, con tus objetivos, estilo de vida y que sea una expresión genuina de ti mismo.

Imagínate, no sería nada cómodo para una ingeniero que trabaja todo el día en una fábrica, el andar recorriendo los pasillos con un tacón de quince centímetros y tampoco sería congruente que una abogada saliera en flip flops. Para vestir, hay que tener congruencia y consistencia.

Es esencial que comprendas que lo que portas todos los días lanza un mensaje al mundo sobre quién eres y que si cuidas ese mensaje, podrías sacarle mucho provecho a tu imagen como herramienta de éxito.

Siempre es una buena idea buscar a un profesional que te apoye en el diseño de tu imagen, puede ser un consultor o asesor de imagen o un stylist. Pero recuerda que lo más importante es que tu nueva imagen se acomode a ti y no que tú te acomodes a tu nueva imagen, puesto que esto puede llegar a verse muy forzado y falso. Conectar es la palabra clave, que tu estilo haga clic con tu historia personal y la exprese.

Atrévete a contar una historia sobre ti usando tus propios outfits. Cuéntale al mundo qué clase de persona eres, sé el narrador de tu propia leyenda personal, conecta con tu estilo, mírate al espejo y desafía a tu única competencia real, tú mismo.

TXT: Diana Cantú

IMG: Fresas sans crema