La breve emoción de ser el amante

A lo largo de mi vida he tenido diferentes aventuras, pero solo tuve una relación que valió la pena, una mujer maravillosa a la que recuerdo con cariño, después de ello llegaron las chicas, asustado, no estaba seguro de formalizar nada con ellas (ni lo sigo estando) así que, de alguna manera hallaron la forma de que tuviéramos encuentros, la mayoría de ellas (y a las que les hice caso) tenían relaciones, ya sean con novios de mano sudada o relaciones serias, inclusive hasta una casada me encontré.

Como era de esperarse salimos, platicábamos horas, nos veíamos en lugares públicos y algunas de ellas llegaron a visitarme a mi casa. Todo marcha bien cuando asumes tu rol en la relación, “el otro”, diría mi madre, te la pasas bien con ellas por el rato en el que comparten lo que les hace falta en su relación, (no se asusten, el amor no es uno de ellos) y cuando se van, no pasa absolutamente nada. Comúnmente lo veía como una forma de saciar mi soledad, te sientes bien por que tienes un sin fin de mujeres que te necesitan más de lo que podrían llegar a amarte, sin complicaciones, la emoción es nula, pero, todo cambia cuando aparece una, a la que con el tiempo la vas queriendo, cuando quieres dejar de ser “el otro” y quieres convertirte en el “único”. En este punto es cuando la emoción se eleva a niveles inesperados, el verla se convierte una necesidad, el hablar con ella se vuelve parte de tu vida, el hecho de saber que esta con alguien más te molesta demasiado, y el saber que no desea nada contigo (porque el amor lo tiene) te mata. Comúnmente lo asocian con obsesión y la verdad es que no, simplemente te has enamorado de esa persona y ella no lo puede entender, es en este momento en el que sientes la emoción de ser el amante y prefieres regresar al dolor de ser la pareja. Sí, escribí esto porque es lo que me esta pasando, lo hago como una forma de sacar la confusión que abunda en mi tonta cabeza, supongo que al principio, debí de haber aceptado una relación y evitarme toda esta “emoción”.

Como lo mencioné, lo escribí para sacarlo de mi por ahora, he perdido un poco el sueño en esto, pero en un futuro espero poder compartirles algo más útil que una tonta historia de amor (o desamor), en fin, gracias por su atención y ahora iré a reflexionar un poco esto.

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