Game of Thrones S05E04 “The Sons of the Harpy”

¡Ahora sí se puso chingona la cosa! Después de tres capítulos en los que la mayoría de las opiniones decían que el inicio de la nueva temporada de Game of Thrones había sido lento (a mí sólo no me gustó el tercero), creo que con este cuarto capítulo que acaba de terminar empezarán a cambiar de opinión. Siempre he resumido la serie con tres palabras: sangre, sexo e impredecible. Pues esas tres características las tuvimos en el que ha sido, a mi parecer, el mejor episodio de la temporada. Vamos allá, pues.

¡No! ¡Barristan Selmy! Tengo que empezar por esto porque sin duda fue lo más relevante del capítulo. Primer personaje importante que perdemos durante esta temporada. El legendario caballero de Westeros cayó en una batalla memorable intentando proteger a Gusano Gris, el líder de los Inmaculados, cuando cayeron en una emboscada de los ‘Hijos de la Arpía’. Parece que esta ‘secta’ (que están de moda esta temporada) es de armas tomar. ¿Cómo reaccionará Khaleesi después de perder a otro de sus caballeros, puesto que desterró a Jorah Mormont? ¿En quién chingados va a confiar ahora? Yo no sé, pero si Khaleesi no responde rompiéndoles la madre de esos Hijos de la Arpía, no sé si seguiré confiando en ella para tomar el Trono de Hierro. Decisiones clave e importantes vienen para la reina.

Ya que mencionamos a Jorah Mormont, pasemos de una vez a lo que vimos de él y de Tyrion. Pues sí, como lo sospechábamos desde el capítulo pasado, el antiguo caballero y confidente de Khaleesi buscará el perdón de ésta al llevarle al menor de los Lannister, pero no contaba con que Tyrion le confiesa que el también iba a verla. ¡Ja! Punto para el enano que ya sabemos que una de sus mejores cualidades es que se le va la lengua, pues el buen Mormont no lo soportó y se lo madreó por andar diciendo unas cuentas verdades. ¿Cuándo aprenderás Tyrion? Bueno, pues este par deberá apresurarse para llegar a Khaleesi porque los va a necesitar más que nunca.

Y ahora vámonos directo a Desembarco del Rey. ¿Qué pedo con Cersei Lannister? Parece que ha desatado lo que parece la Santa Inquisición a la Game of Thrones. En la reseña pasada mencionaba que toda esa parte de ‘Los Gorriones’ se me hacía muy rara y que prefería descubrir más de ellos para decir algo al respecto. Pues parece que ya tenemos muy claro de qué va la cosa. Cersei ha ideado (de nuevo) un plan para deshacerse de sus enemigos y continuar ‘gobernando’. Ahora con lo que parece ser la ‘guardia eclesiástica’ o algo por el estilo, la reina regente busca limpiar a aquellos que han cometido ‘pecados’ que son indignos de los dioses. ¿Alguien también pensó en la Iglesia contemporánea? Bueno, el plan es sencillo: deshacerse de los Tyrell. Al padre ya lo mandó de viaje a Bravoos y quién sabe si regrese; al que se supone es su prometido, Loras Tyrell, ya lo encarceló por homosexual (chale) y ha provocado la división entre Tommen y Margaery. Quien creyó que Cersei estaba acabada, se ha llevado una tremenda sorpresa. Ahora me pregunto ¿cómo reaccionará Olenna Tyrell, o sea la abuela de la familia, con esta situación? Digo, si ya envenenó a Joffrey para que no estuviera con su nieta, ¿ahora de qué será capaz? Bueno, lo que tengo claro es que la batalla entre mujeres en Desembarco del Rey se pondrá ruda. ¡Hagan sus apuestas!

Vayamos ahora con el otro Lannister, Jaime, que como sabemos, se fue a dar el rol a Dorne junto con Bronn para recuperar a su sobrina-hija de una posible venganza de los Martell por la muerte de Oberyn. Puedo decir que Bronn es un personaje bien chingón y me cae a toda madre; es sincero, crudo y un rompemadres de los buenos. Si no fuera por él, Jaime no hubiera durado ni una hora en Dorne. Buena batalla y un chingo de sangre es lo que este par nos garantizará en los próximos capítulos. Además, parece que Jaime está encabronado con Tyrion por matar a su padre, pero yo digo que lo está por haber sido el causante del distanciamiento entre Cersei y él. ¿Será que algún día se volverán a encontrar los hermanos? Seguro que sí.

Y seguimos en Dorne porque por fin conocemos a las letales hijas de Oberyn, que junto con su viuda, están listas para armar un desmadre que desencadene una guerra. ¿Qué quieren hacer? Matar a Myrcella Baratheon. Ah, ¿pero no Jaime la quiere rescatar? Exacto, así que saquen sus propias conclusiones: mujeres letales con látigos y lanzas vs el ‘Matarreyes’ y Bronn. Sangre, mucha sangre y batallas épicas (ojalá) nos esperan con estos dos bandos. En sus manos está iniciar o echar a perder una guerra entre Dorne y Desembarco del Rey. ¡Chíngale!

Pasemos ahora a El Muro con nuestro bastardo favorito Jon Snow, pero después de este capítulo tengo que preguntarme ¿neta es un bastardo de Ned Stark? No sé si se dieron cuenta ustedes, pero a lo largo del capítulo nos estuvieron soltando pistas sobre la posible verdadera identidad de Juan Nieve. ¿Cuáles? Bueno, cuando Stannis se refiere a Jon con Lady Melissandre comenta que el estilo de Ned Stark no era ser infiel y bueno, si tenemos en cuenta que perdió la cabeza por ser más que honorable, tendremos que darle un poco de razón a Stannis. Por otro lado, cuando Sansa está con Meñique en las tumbas de sus antepasados, éste último le cuenta la historia de Lyanna Stark y sus rollos con Rhaegar Targaryen, quien supuestamente la violó y mató. Pero ¿y si Jon Snow es en realidad hijo de Lyanna y Rhaegar y lo que hizo Ned fue adoptar al pequeño como su hijo? ¡No mames! Sólo de pensar en eso me ha dado un escalofrío porque eso querría decir que Jon es un Targaryen y, por lo tanto, heredero del Trono de Hierro. ¡Chíngale(2)! Pero no me hagan caso, esos son cavilaciones mías, pero díganme que no estaría chingón que así fuera.

En fin, sigamos con lo visto en este capítulo con Jon Snow. Pues vaya que nuestro bastardo tiene fuerza de voluntad. Miren que resistirse a que Lady Melissandre te seduzca está muy, pero muy cabrón. Pero conocemos a Nieve y sus valores. La rechaza argumentando que todavía ama a otra mujer, o sea Ygritte (¡ya supéralo Snow!), y cuando creíamos que ya no lo escucharíamos de nuevo, ahí está el ya clásico “you know nothing, Jon Snow”. ¡Tómala! ¡Directo al corazón! Además, cuando parece que el razonamiento de Snow flaquea, ahí está el buen Sam para recordarle cuáles son sus obligaciones, Esos son amigos y no chingaderas.

¡Otra noticia sorprendente! Stannis Baratheon tiene sentimientos. Sí, leyó usted bien, Stannis tiene emociones, bueno, por lo menos hacía su hija, a quien le demuestra que es su heredera y que por ningún motivo se avergüenza de ella. ¡Awww! Si como es buen padre, fuera bueno para ganar batallas, otra historia sería. Ahora a esperar el momento en que Stannis vaya al Invernalia a intentar recuperar el Norte. Eso significa madrazos seguros.

Cerramos con Sansa Malvada, quien al visitar la tumba de sus ancestros (ya hablamos un poco de eso) se encuentra con Meñique, quien le dice que se tiene que ir porque Cersei lo mandó a llamar a Desembarco del Rey. ¿Para qué motivo? Es un misterio, pero estoy seguro que no es nada bueno. Ahora Sansa se quedará sola con los Bolton y el loquito de Ramsey, no sin antes que Meñique le diga que ella será la Guardiana del Norte, sea quien sea que gane la batalla entre Stannis y los Bolton, ese parece ser el destino de la mayor de las Stark. ¿Se aplicará Sansa para volverse una hija de perra para vengar a su familia? Yo digo que sí y que ya era hora que se quitará esa imagen de pendejita que carga desde la primera temporada.

Yo no sé ustedes pero a mí me pareció que este ha sido el mejor capítulo de esta temporada hasta ahora y que promete, que en lo sucesivo, los madrazos y las intrigas van a estar a la orden del día. Agárrense porque se viene lo mejor de Game of Thrones y estoy seguro que no va a acabar como creemos y queremos.

¡Hasta el próximo domingo!

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