El Derecho, el arte y la expresión cinematográfica

Christopher Nolan y su trilogía ‘’The Dark Knight’’, en contraste con Batman & Robin, 1997.

Batman & Robin (1997)

Introducción/hipótesis: La Libertad de Expresión y reproducción de filmes.

Como sabemos, las artes son una expresión del ser humano. Una expresión que va a la par con los sentimientos, la imaginación y la creación. Tanta es la importancia de cuidar las artes que la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos propone la libertad de expresión, así que esta no se queda atrás. Han sido muchas las creaciones artísticas a lo largo de los siglos y, cabe recordar las modificaciones que han sufrido por entes con la misma visión que su creador, tanto así que, que tomando las distintas artes ya creadas como punto de partida, se han creado nuevas cosas. Ahora bien, Hollywood, en la última década, se ha dedicado más a reproducir filmes con personajes o temáticas que ya se habían presentado. Este fenómeno, quizás para darle nuevos sentidos, o quizás por la nostalgia de regresar a los personajes a una antigua gloria en la que gozaron en el pasado, de esta manera planteándolos con distintos panoramas y otras vertientes transformadoras en su temática. Por eso, tengo la intensión, tomando como partida el ámbito legal, de presentar como estas reproducciones no son cónsonas con las limitaciones que proponen los derechos de autor o copyrights que poseen los antiguos filmes ya que, como plantee al principio, el arte es una expresión, y alude a la libertad de creación. Esta no afecta la reproducción de nuevos filmes que tan populares se han vuelto en lo que va de este siglo. Como ejemplo, utilizaremos los filmes cinematográficos de las películas Batman & Robin, del año 1997, y la trilogía de The Dark Knight, con las nuevas temáticas que nos presenta el director Christopher Nolan y su filosofía de cine. En fin, como propuesta, aprenderemos porque reproducir filmes con temas y personajes pasados o ya utilizados, no limita la libertad de expresión, creación y reproducción, sino, que permite contextualizar a un personaje nuevamente y llevar otro mensaje.

En el filme ‘’The Dark Knight Rises’’, Nolan hace indiscutiblemente unos aportes increíbles a la figura de Batman que tan distorsionada se presentó en filmes anteriores. Creo que Nolan lo llevó a la redención por devolverle la seriedad al personaje. Pienso esto porque en filmes anteriores, como en la de Batman & Robin de 1997, no se muestra un Batman dolido ni con un carácter tan serio con la figura de George Clooney, como, en contraste, Christian Bale si tiene esa característica que nuestro productor buscaba. Christopher Nolan nos presentó un Batman con más realismo, más seriedad como se mostraba en los comics, y también, puso en contexto algo nunca antes presentado que fue el pasado del murciélago, algo que fundamenta muy bien la figura de Bruce Wayne en la trilogía de Nolan.

De igual forma, Ciudad Gótica es presentada con mucho más realismo que en filmes anteriores. Se presentó una realidad cónsona con el diario vivir, que dio vida a un Batman moralizado y realista, alejándose de lo fantástico e increíble que solían ser filmes anteriores. En el segundo filme de la trilogía, ‘’The Dark Knight’’, se presenta una connotación distinta en el personajes del Joker, interpretado por Heath Ledger, el cual se aprecia como un personaje sin rumbo, sin razón de vida y existencia, trabajando solo y de traición hasta a los mismos que lo apoyan, que a su vez representa la realidad de la Ciudad Gótica, corrupta, traicionera, sin esperanzas, y que Nolan quería presentar. De esta manera, el director cambia el trasfondo y temática presentada en el personaje de filmes anteriores, en este caso, como se veía en ‘’Batman: The Movie’’, en el año 1966.

El Derecho, el arte y la expresión cinematográfica.

Presentando algunos panoramas distantes en los filmes producidos de Batman, veremos como las leyes de propiedad intelectual en el Derecho están permitiendo licencias abiertas para tomar partida de una creación artística para la creación de otra (Ippolito, 2002, p4). Básicamente, como propuse al principio, las leyes estadounidenses propician el uso de estas obras artísticas para la reproducción de otras obras y así, otorgar derechos para fomentar la iniciativa creativa (Garaizar, 2011, p10). Dicho esto, ¿Por qué se dan estas licencias? Estas licencias y flexibilidades de la ley se proveen para que el individuo se vea en libertad para la creación y así, evitar caer en la ilegalidad por la violación los derechos de autor. Si fuera por el contrario, muchas de las artes fílmicas o de cualquier índole no habrían sido creadas o desarrolladas. Esto también para que dichas leyes no sean inconstitucionales ya que, prohibir como punto de partida las artes ya creadas inhibirían el uso y desarrollo de la imaginación y creación.

Los derechos de autor vienen de una distancia formidable, creados en Gran Bretaña en el año 1710 al entrar en vigor el Estatuto de Anne. Dicho estatuto establecía el derecho que tenían los autores sobres sus creaciones artísticas y explotación monetaria sobre estos. También establecía como seria la distribución y copias de los mismos con un máximo de 28 años si este seguían con vida (Cammaerts, 2011, p3). Es gracias a este estatuto que se crea el dominio público para la literatura, y ahora, desde tiempos modernos, abarcando la música y filmes cinematográficos. El siglo XVIII, conocido como el siglo de la ilustración, se atribuye el que por primera vez en la historia se incentive oficialmente el desarrollo de la creación, cultura e innovación.

Otros sucesos importantes que marcaron el desarrollo de la propiedad intelectual y los derechos de autor fue la Convención de París para la Protección de Propiedad Intelectual en el 1883 y la Convención para la Protección de Trabajos Literarios y Artísticos en Berna, Suiza en 1886 (Garaizar, 2013, p2). Posteriormente se han dado otros encuentros en distintas partes del mundo para desarrollar los mecanismos de propiedad intelectual internacionalmente, lo que ha permitido que se transformen los valores artísticos de solo ser utilizables a ser intercambiables, mas consonó con el modelo capitalista desarrollado en Europa (Cammaerts, 2011, p3). Te preguntaras porque traigo esto, pues es en este periodo donde se enfatiza el darle crédito a los autores en sus obras, y aunque a partir del Renacimiento Italiano se comienzan a reconocer a muchos de los autores por sus obras, se ratifica el reconocimiento de los derechos, esto luego de salir de una era de oscurantismo medieval donde los derechos de autor eran inexistentes e irrelevantes. La última vez que se hizo algún cambio respecto a los modos de reproducción artísticos fue en la Directiva de Derechos de Autor en la Unión Europea en el 2001.

Un factor negativo que presenta la propiedad intelectual, y que de estar presente se combate mucho, es que el capitalismo propicia mucho la propiedad personal del individuo y muchas veces limita a otros la creación (Garaizar, 2013, p2). Esto por vivir en una sociedad cerrada que trabaja para sí mismo y no con pensamientos colectivos como lo fomenta el marxismo. De igual forma, la distribución del arte no deja de presentar panoramas similares en los que se han visto los derechos de autor. Los derechos de autor son aquellos que regulan los derechos morales y patrimoniales de algún contenido artístico, concediéndole a los autores el derecho y legitimación de la propiedad científica, artística o literaria (Garaizar, 2011, p4). Para que otros entes puedan vender piezas o filmes artísticos sin problema, se ha desarrollado un término llamado copyleft (Ippolito, 2002, p5). El copyleft es una práctica, refiriéndome al cine como estudiamos en este caso, que muchos productores utilizan para reproducir filmes con personajes o temáticas ya producidas pero que a su vez son modificadas. De esta manera, tomando como ejemplo a Cristopher Nolan, su trilogía de Batman es libre de ser producida y vendida al comercio mundial y estadounidense por gozar de esta licencia de copyleft.

Aunque el copyleft es una herramienta muy poderosa para la distribución modificada de filmes, cuya temática ya antes había sido producida, el dominio público o public domain en inglés, permite que obras artísticas pasadas los años emitidos en la ley, dependiendo cada país, como nos dice la ley de copyrights, sean utilizadas libremente por otros entes a la hora de reproducir o vender un filme. El término de dominio público es un fenómeno muy popular que se ha difundido alrededor del mundo en lo que va del siglo XXI. Esto por ser consonó con la libertad de expresión y de la cultura como tal (Anderson, 2005, pag58), y facilitar el trabajo de creación a otros artistas cinematográficos. Utilizando como ejemplo al creador del personaje de Batman, Bob Kane, luego de 20 años de su muerte, de los que van solo 17, los derechos de autor de su personaje pasaran a ser de dominio público. Aun así, licencias de copyleft, fair use y otras flexibilidades de la propiedad intelectual, no han impedido que se desarrollen filmes como los de Batman. También, en la mayoría de los casos, el creador otorga licencias para la explotación de personajes artísticos con la norma de que se le paguen regalías por la utilización de estos (Lessig, 2006, p61).

Otro factor que respalda el dominio público, es que una nueva generación de cultura remezclada se está levantando (Anderson, 2005, p58), y esto hace que se levanten luchas y protestas para la enmienda de muchos de los artículos de los que se compone la ley de derechos de autor. Quizás vivimos en tiempos donde las vanguardias ya no son la norma, pero quizás, desde otro punto de vista, es vanguardista la mezcla de muchas artes que tanto promulga la cultura del dominio público. Prohibir la posesión de filmes y su difusión por la red, no se debe considerar ilegal porque se estaría limitando la libertad de las artes. En este nuevo siglo de tantos desarrollos tecnológicos, empuja los derechos de autor a limitar la libertad y la libertad de expresión (Lessig, 2006, p56), y muy pronto, no dudemos que se paguen impuestos federales o simplemente las obras de dominio público se vuelvan ilegal. La preocupación que trae esta situación es que si obras artísticas, donde ya los derechos de autor caducaron son despojadas de su catalogación de dominio público, se limite la libertad y la cultura (Lessig, 2006, p56).

Luego de hablar de filmes u obras artísticas que no se ven atadas a los derechos de autor, las llamadas obras de dominio público, se encuentran los casos en que se utiliza material con derechos de autor pero con otro contexto o trasformación en su contenido. Solo imagina utilizar imágenes o escenas de algún filme de Batman o Star Wars para subir un video a la red, seguramente pensaras que esto es ilegal porque posee derechos de autor pero, no necesariamente tiene que ser así. En la mayoría de las veces en que se dan estos casos, el material artístico es transformado, dando paso a una expresión transformativa o como mejor se conoce en inglés, transformative expresion. Una expresión transformativa se da cuando una persona utiliza material utiliza material con derechos de autor pero transformando o haciendo cambios a su contenido (Lothian, 2009, p131). Estos filmes o trabajos transformativos dan paso a la creación de nuevos trabajos u obras artísticas que de otra forma no hubieran existido. Muchos dicen que la transformación se ha vuelto la nueva vanguardia, quizás la nueva norma de originalidad como nos dice Lothian en su texto.

Otros métodos que se ha desarrollado para evitar la violación de los derechos de autor son los creative commons. Los creative commons son licencias otorgadas por el dueño del material artístico donde dictan que cosas puedes y cuales no para producir un filme o cualquier otro material artístico. Estas promulgan que material puede ser más transformativo y cuales no para así proteger los derechos de autor (Lothian, 2009, p133). Este término es más utilizado en la cultura artística del siglo XXI ya que, como mencione antes, es una cultura que se dedica a compartir y mezclar el material artístico como son los videos, imágenes o ideas por la red y/o las redes sociales. Como podemos ver, los creative commons son de gran beneficio para aquellos que quieran explotar las artes partiendo ya de una idea o creación. Sin embargo, si lo vemos desde el ángulo marxista, esto no deja de ser una limitación para la libertad de expresión y creación.

Otro método para evitar caer en la violación de derechos de autor es el fair use. El fair use es un término en derecho que permite utilizar material con derechos de autor si este es utilizado con fines educativos y gratuitos. Esto es muy útil ya que promueve la utilidad y permite su uso para nuevas creaciones artísticas dentro de la cultura que de muchas mezclas hacen creaciones vanguardistas, fomentando así la libertad de expresión sin perder remuneración. A sido una herramienta muy utilizada ya que también protege a productores cinematográficos y también, hace que estos no caigan en temor a encrucijadas frente a los derechos de autor (Aufderheide & Jaszi, 2011, p1). En 1976, Universal Studios y The Disney Company demandaron a Sony por la venta de una grabadora de video que, según ellos, violaba los derechos de autor. El juez federal determino que no había lugar para la demanda ya que, esta no violaba los derechos de autor. La posesión de este material grabado, al ser para fines personales y de entretenimiento, cuyos intereses no eran para generar ganancia, fue declarado en fair use (Friedberg, 2010, p444). En fin, el fair use permite y dicta el uso de material con derechos de autor a otros entes ajenos a su creador, y a su vez, protege a que su material no se vea expuesto al robo o uso de otros productores para obtener ganancias (Aufderheide & Jaszi, 2011, p3).

La cultura cyborg, la tecnología y los efectos del cine en la sociedad.

Luego de presentar todos estos relevantes términos jurídicos para el desarrollo de las artes, veremos su contexto político y tecnológico en la sociedad. Nos es extraño que las leyes muchas veces se mezclen con la política, pues desde la visión consuetudinaria de la cultura de una nación, las nuevas ideas presentadas se pueden convertir en la norma para una sociedad. Como nos presenta Cristopher Nolan en el filme ‘’The Dark Knight Rises’’. Uno de los primordiales mensajes políticos que se emiten al espectador es que en la unión de las personas esta la fuerza. Presentado el contexto de una Ciudad Gótica en manos del terror, en manos de la corrupción y la desgracia, abarrotada de pesimismo, donde Bruce Wayne, pasados ocho años de perder la esperanza y las ganas de luchar, como en la ciudad, se levanta para la redención de ambos. Nolan hace una gran analogía entre el protagonista y su ciudad, siendo ambos utilizados para llevar el mensaje político que antes mencione. Utilizando este filme como ejemplo, y Nolan queriendo llevar un mensaje, se incita a que la construcción política se análoga con las relaciones y realidades sociales (Haraway, 1991, p149)

La feminista Donna Haraway nos propone en su lectura, A Cyborg Manifesto’’, el que los seres humanos son como cyborgs al ser construidos socialmente. Como analogía, propongo que, dejándonos llevar por el filme ‘’The Dark Knight Rises’’, el espectador será ese cyborg influenciado por los mensajes de Nolan. Todo es un impacto político hacia tu persona. El personaje de Catwoman presenta una incitación a la mujer a romper con los valores que la han oprimido y han representados en occidente por los últimos 1,600 años. Pues en la sociedad occidental, desde la caída del Imperio Romano, la mujer se vio sometida por los nuevos valores del cristianismo que la tenían oprimida. Ahora, con el desarrollo de nuevas tecnologías, grupos feministas se aprovechan para llevar un mensaje más efectivo e incorporar una construcción social en la mente de las féminas y la sociedad. Tanto así que se han logrado movimientos y marchas por parte de las comunidades LGTB y otras derivadas para la asimilación e implantación de sus derechos. Utilizando como un simple y limitado ejemplo el de la actriz Anne Hathaway, vemos como los influenciados pasan a ser Cyborgs de la sociedad. En resumidas cuentas, cualquier persona, independiente de su ideología, que se vea influenciado por algún filme y lo ejecute socialmente, pasa a llamarse como este término impulsado por Haraway. Como podemos apreciar, las tecnologías o medios sociales promueven las construcciones sociales de cualquier índole (Hathaway, 1991, p162)

Es muy interesante el cómo Cristopher Nolan transformó el personaje de Batman, de tan solo ser un personaje de comics, a ser un símbolo de movimiento e influencias sociales en nuestra sociedad. Como había dicho al principio, en filmes anteriores el personaje de Batman era menos realista, un tanto normal en comparativa con otros personajes de la misma índole, por lo que el cine de Nolan es cónsono con la teoría de cine de Eisenstein a principios del siglo XX. Batman, de pasar de ser mero entretenimiento para una cultura en sí, pasa a ser un símbolo de un mensaje revolucionario para la sociedad.

La tecnología cinematográfica ha experimentado grandes cambios en las últimas décadas. Al principio, los filmes eran proyectados en una pantalla solo utilizada para ese fin, hoy día, a partir de los más a partir de los 80’ y 90’, estas pantallas se utilizan con más de un fin. Estos fines pueden ser la radio, televisión, filmes y hasta celulares, por lo que la pantalla ha creado nuevas interacciones con el ser humano (Friedberg, 2010, p439). Como ya había planteado antes, las artes nunca dejan de evolucionar, solo imagínate un mundo donde los derechos de autor no hubieran permitido el uso de estos utensilios individuales para mezclarlos, y así, dar paso a innovaciones de tecnología avanzada como son los celulares, computadoras, etc. También, estos medios hacen del arte cinematográfico el que tengan nuevas perspectivas ante la pantalla. Pienso que el espectador, al ver un filme en el celular, computadora, o cualquier otro utensilio tecnológico, puede estar expuesto ante panoramas distintos a la hora de apreciar un filme. No es lo mismo apreciar un filme en una gran pantalla y estar expuesto a un espacio amplio en donde transcurre la situación del personaje. Este puede ser un espacio impregnado de mensajes y secretos que de otra forma no podrían ser vistos o apreciados con facilidad. A naturalezas o espacios en donde transcurre un filme, en este caso donde estudiamos a Ciudad Gótica, se presentan temáticas como la noche, donde Batman sale mayormente a combatir el crimen. El caos de la naturaleza y el clima que se presenta, no dejan de ser mensajes importantes que nos emite el director cinematográfico.

Refuerzo de hipótesis:

Los derechos de autor, muchas veces han limitado la creación artística por entes privados que carecen de medios o fondos para la creación. Así que, la Primera Enmiendo de la Constitución de Estados Unidos permite el acceso a estos medios que de alguna u otra forma hubieran sido suprimidos por las patentes o leyes limitadoras de la propiedad intelectual. Pensemos que Cristopher Nolan no hubiera podido utilizar la figura de Batman para su trilogía fílmica. El derecho a la libre expresión ha sido más que precursora y combatiente para que se apliquen las normas jurídicas que ya hemos estudiado y así, artistas no se vean privados para la creación e innovación. Más importante aún, verse privado de la libertad de expresión y de la creación artística, esto al no poder pronunciar su mensaje por medio del personaje de Batman y todo lo que eso conlleva. Así que gracias a estos términos jurídicos, directores o productores pueden explotar y reproducir personajes y filmes que ya habían visto la luz pública.

No podemos obviar que el dominio público también ha sido una herramienta precursora en lo que es la cultura que se dedica a mezclar los distintos tipos videos, imágenes, cine, fotografías, etc. Nos dice Andreson que estos nuevos metidos son precursores de una cultura que se ha ido creando en las ultimas década, a eso que yo llamo vanguardia a la hora de mezclar las artes. Las nuevas tecnologías no dejan de apoyar estas creaciones que se están dando en la sociedad, sino que por el contrario, las computadoras y otros medios tecnológicos son parte al contextualizar las obras artísticas. Gracias a la aplicación de la tecnología a los medios sociales y fílmicos, se ha podido llevar un nuevo mensaje a la sociedad y espectador.

En fin, no cabe duda que tres de los autores que hemos estudiado, Andreson, Friedberg y Haraway, han propuesto temas que han tenido suma relevancia a la hora emitir mensajes y fomentar las artes. La cultura cyborg que nos propone Haraway, en parte, se puede fundamentar su existencia gracias a las tecnologías, aparatos o métodos cinematográficos que se han diseñado con el tiempo y, sin embargo, el dominio público ha facilitado la difusión de todo lo presentado.

Conclusión:

Como hemos podido apreciar, el cine es un arte que se ha ido modificando con el pasar del tiempo. Modos legales, nuevos aparatos cinematográficos y tecnología han sido factores por los que el cine ha cambiado sus perspectivas y formas de ser. En el ejemplo estudiado de los filmes de Cristopher Nolan y su triologia ‘’The Dark Knight’’, hemos visto como la libertad de expresión ha sido la norma de mayor relevancia y peso a la hora de difusión de las artes. Partiendo de filmes, personajes o temáticas que ya habían sido creadas, Nolan hizo innovación y creación con el personaje de Batman, interpretado por Christian Bale. Este le dio un contexto al personaje y su ciudad como nunca antes se había presentado. Para que haya creación e innovación artística, la utilización de artes ya creadas se ha convertido en la vanguardia del siglo XXI, y, es indispensable que existan términos jurídicos que limiten los derechos de autor para la difusión de las artes cinematográficas. Como pudimos estudiar en la cultura cyborg, Nolan pudo llevar su mensaje a los espectadores. Que mejor que utilizar un Batman, partiendo de una gran historia ya creada, pero reconstruida para darle sentido social en la actualidad. Tal vez este sea el verdadero fenómeno de la reproducción de filmes en Hollywood.