Soy el tipo de mujer

Dicen que las mujeres testarudas abundan, y yo creo que si. Yo soy una de ellas, soy el tipo de mujer terca, que se obsesiona con una idea, que le encanta tener la razón sin importar nada, el tipo de mujer que se aferra a lo seguro a lo que difícilmente la lastimará. Soy de esas mujeres que no se permiten ser dependientes a nada y mucho menos a nadie. Las que difícilmente aceptan sus debilidades.

Pero creo que también soy el tipo de mujer que no creía enamorarse, que no se permitía enamorarse, porque en algún punto podía ver más allá de la parte bonita y veía lo mucho que podía doler. Y creo que me aferré a la idea de seguir siendo el tipo de mujer testaruda que abundan en el mundo, en lugar de arriesgar el corazón y jugar con el destino.

Pero fui una excepción en ese abundante número de mujeres testarudas. Porque me enamoré. Me obsesione, con tus besos. Me aferré, a la idea de estar a tu lado. Y sobre todo, te volviste mi debilidad.

Tome la decisión de arriesgar el corazón y jugar con el destino, creyendo que el que arriesga nunca pierde y el destino es manipulable. Me enamoré, me entregué, me equivoqué.

Me encantaría seguir aferrada a la idea de que difícilmente me equivoco, pero me equivoqué contigo. El destino y el amor me hicieron una mala jugada. Ahora se que una mujer terca se puede enamorar y sobre todo equivocar.

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