In Omnia Paratus

He leído unos cuantos artículos sobre el regreso de Gilmore Girls,también es impresionante percatarme de las muchas personas que lo veían al mismo tiempo que yo. No era consciente de ello, en los días que empecé la serie, por ahí de diciembre del 2000 en Estados Unidos, entonces percatarse de los gustos compartidos era mucho más complejo.

Ese diciembre estaba pasando una temporada en la casa de mi tía en Virginia, estaba viendo televisión en mi cuarto cuando vi un anuncio, era una chiquilla como de mi edad y su mamá le estaba haciendo un vestido para un baile. La imagen me remitió demasiado a mi madre y a mí. Fui corriendo y le dije que vi el anuncio de una serie nueva y que quería verla demasiado, que eran como nosotras.

Hija única con una mamá bastante particular, quienes me conocen lo saben. Mami no era una Lorelai y para mí Rory, pues se convirtió en lo que llaman los gringos un role model, quería ser aplicada, quería decir el discurso en mi graduación, tener el novio intelectual rebelde, qué se yo, deseos pueriles.

Mi adolescencia transcurrió al lado de Gilmore Girls, cuando en 2007 Stars Hollow se despidió yo ya tenía 21 y Rory 22. El tiempo había pasado y todavía me genera ganas de llorar de nostalgia ese último fade out de la escena final de la serie. Era el final de una época, recuerdo estar almorzando en la soda de Estudios Generales de la UCR, sumamente triste, como con un vacío adentro.

Hace dos noches, se anunció que Netflix haría 4 capítulos de 90 minutos de mi amada serie, mi mejor amiga del colegio fue a la primera persona a la que le conté emocionada, ¿tenía 17 años otra vez?

Poco después explotó en Internet la noticia, vi a gente que no conozco hablando de lo mucho que la serie las influenció, las redes empezaron a dejar ver las muchas personas que las veían igual que mi mejor amiga y yo. Es entonces que me pregunto, ¿qué tanto nos influenció Gilmore Girls?

En mi caso me hizo querer estudiar Comunicación Colectiva cuando salí del colegio, sueño que se vio frustrado por una baja nota en el examen de admisión, ya las circunstancias de la vida se encargarían de guiar mi camino por uno sumamente diferente al de Rory. Años después tuve como epígrafe en Skype, la frase dicha cuando Rory salta con Logan al vacío, In omnia paratus, “Listo para todo”, no recuerdo si lo decían en el capítulo, independientemente terminé estudiando latín por convertirme en Filóloga, el equivalente a la minor en inglés en Yale de Rory. Terminé escribiendo más y amando más los libros.

Seguía tomando como ejemplo sus fracasos y cómo podía yo también enfrentarme a los míos. Paul Anka era igual de loco que mi perrito Dido, le tenían miedo a las cosas más peculiares. No obstante, hoy si veo GG, me aborda mucha nostalgia, pero he crecido, he cambiado y ellas (las de las antiguas temporadas) siguen atrapadas ahí en la intemporalidad.

Leí en el New York Times una reseña, que decía que el re lanzamiento no sería lo que tuvimos antes, precisamente decía “They’re older now. You’re older now”, no deja de tener razón, el tiempo no se puede recuperar, no podemos circunscribirnos al contexto que tuvimos hace 7 años por más que queramos. No obstante, eso no quiere decir que esa chispa que tanto nos atrajo siga ahí.

Es hasta cierto punto como cuando nos dejamos de hablar con un amigo muy cercano, con quien existía una conexión particular, pasan los años y por alguna razón eso sigue ahí, no importa el tiempo que haya pasado. A mi criterio ocurre muy pocas veces, pero sin duda vale la pena mantener esa esperanza de que viviremos una vez más la emoción de escuchar las guitarras de las canciones de Sam Phillips o el Where you lead, I will follow.

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