Equipo Delta: Diario de a bordo número 3.

Los ánimos entre los miembros del equipo siguen a tope. La convivencia es fantástica, y las nuevas incorporaciones siempre traen aire fresco! Ya estamos mucho más hechos a nuestras rutinas, conocemos mejor la organización interna de Softex, el campo en el que nos hemos centrado desde la pasada semana, y ésto hace q nuestras sensaciones sean cada vez mejores.

Cristina, nuestra “doc”, pasa consulta cada mañana, y es ya alguien muy querida y esperada cada día por todos en el campo. A veces, simplemente pasan a verla con cualquier excusa como un simple arañazo, pero con una tirita y una charla se van encantados! Y también están sus incondicionales, q nunca fallan!

Carmen, Héctor y yo, invertimos nuestras energías en tratar de formar a los más pequeños. Una tarea nada fácil… Por un lado, intentamos inculcar ciertos hábitos, y tenemos en marcha una campaña de concienciación medioambiental, centrada en la limpieza del propio campo. Una plaga de pequeñines con guantes azules y bolsas en mano, merodean durante las primeras horas de la mañana, recogiendo toda la basura que pueden, con la motivación de que posteriormente comenzamos con “nuestra escuelita”.

En cuanto a lo académico, hemos detectado grandes dificultades en aspectos tan básicos como: la escritura, las operaciones matemáticas elementales (sumas y restas), la atención, la concentración, etc. Todo ello debido a la no escolarización de la mayoría de los niños en los últimos años debido a la guerra en sus países de origen. Este hecho es el que sin duda más me preocupa, y me hace ver que la dimensión del problema va mucho más allá de que acaben o no estos absurdos conflictos, es una generación tocada… Pero bueno, para eso estamos aquí, para poner nuestro granito de arena! Seguimos adelante con energía! Sus sonrisas y lo poco que podamos enseñarles hacen que esta experiencia merezca la pena.

María