De mi para ti

Nunca antes lo hice. Hoy, son mis palabras tu mejor regalo.

Vaya que has crecido. Es impresionante la verdad. Observar la persona que eres, el nuevo ser en el que te has convertido… ¿Y quién mejor que yo para hacerlo? Si puedo jurarte por todos los cielos y mis seres queridos que nadie, absolutamente nadie, te conoce mejor que yo; y es por ello que me tomo el atrevimiento de poder decirte lo que tengo a continuación.

Si tuviera que definirte en una palabra, sería sólo destacar una pequeña parte de lo que en realidad eres, pues, eres una persona multifacética, cambiante pero constante, aunque a su vez, muy permanente. Un tanto extraño. Confuso para cualquier otro, pero no para mi, porque yo sé quién eres. Sé el grandioso ser humano que te hace ser querido entre el entorno que te encuentres.

Significo mucho para ti. Y que feliz me hace todos los días el saber que he sido y seguiré siendo hasta que des tu último respirar en este mundo la persona que ha sido, ha formado y formará parte de tu todo.

Soy aquella voz que te aconseja, te analiza, te mantiene conciente y te hace tener conciencia, la que te hace evaluar tus decisiones tantas veces como sean necesarias, que te dice qué decir de forma correcta de la manera correcta, que te hace ser equilibrado y sensato, que te hace amar, persuadir, idear, crear, organizar, establecer, definir lo que haga falta; esa misma que te despeja todo lo que no te haga sentir bien, cómodo, tranquilo, feliz. La última mencionada, es nuestro objetivo de vida. Una idea que compartimos con mucho arraigo y que una vez más te lo digo, en estas letras, te prometo que lo lograremos.

Si tan solo te vieras como yo te veo… Y como los demás te ven, por supuesto. Supongo que has creado la imagen que quieres que tengan de ti. Aunque estoy conciente de ello, te exhorto a que tengas mucho cuidado. Ambos sabemos lo abierta — muy abierta — que puede llegar a ser la interpretación de una persona. “Ideas are bulletproof”, recitó un heroe enmascarado en algún filme de esos super conmovedores que te han hecho abrir la mente, como todo lo que vives, como todo lo que experimentas, como todo lo que deseas poder aprender y vivir.

Te has vuelto equilibrado. Más decidido. Directo. Honesto. Tienes más caracter. Veo que tiendes, ahora, a dejar de ser quién eres hace unos años (nada que no te diga siempre). Admito que siempre un tengo miedo omnipresente, de ti, pues aunque soy el único que realmente conoce todo de ti no lo sé todo de ti
Cada mañana eres una persona nueva con una misma idea que te hace ser tan especial: siempre lleno de más vida, alimentando esas insaciables e incotenibles ganas de querer saberlo todo y siempre estar uno, diez, cien y hasta mil pasos más adelante de todo lo que se te presenta.

Mi único deseo en este día, este que pasará a ser uno histórico para Venezuela, y el que por mi parte mantendré también hasta el final de mis días:

Be yourself.

Feliz cumpleaños, Rubén.