Fracasos

Me sumo otro más a la lista, justo al lado de esa vez cuando el chico que me gustaba en la primaria confesaba que le gustaba mi amiga. Si, lo sumo ahí junto con los dolores de cuando una es chica. Cuando si te atrevías a contar que sentías roto el corazón, se te reían. Porque “Qué podés saber vos lo que es el amor a esa edad?” Y sin embargo, se siente bastante igual que cuando una es grande y tiene permitido sentir el dolor de un amor que te patea justo en el medio del pecho.

Volviendo a los nuevos fracasos, no se por qué este duele más que los otros. Quizás porque nos veo luchando por no fracasar. Y nos miramos con amor y con lástima, pensando quién de los dos va a pronunciar las palabras que ninguno quiere oír, cuál de nosotros se va animar a decir “no está funcionando”. Y con esas palabras y con todo el amor que aún nos queda vamos a llorar, con los restos de nuestro amor sobre las cuatro manos temblando, y con el peso del fracaso pisoteandonos la nuca.

Y aunque resulte raro amar y fracasar al mismo tiempo, es así. Debe ser por eso que estamos tan confundidos. Nos amamos y nos vamos a dejar, porque no sabemos cómo manejar este amor. Y va a ser el acto de egoísmo más grande por parte de los dos, pero ya queremos bajar la guardia y caminar sin mirar todo el tiempo para atrás, preferimos llorar de dolor siempre y cuando la mente pueda descansar y dejar de pensar.

Yo me lo sumo a la lista junto a los otros fracasos, pero resaltado, porque es El Fracaso, con mayúscula y con bronca. Vos fijate que vas a hacer con él, espero no te aplaste los sentimientos, espero que lo sepas manejar mejor que yo.

Daría todos mis triunfos por no tener este fracaso entre las manos, pero ahora que lo tengo sólo lo puedo abrazar y dejar caer un par de lágrimas sobre el. Porque este fracaso es lo único que me queda de vos.

Like what you read? Give R y doble T a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.