Jorge Javier Vázquez, los cuernos y la tauromaquia

SBMontero
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Sep 11, 2016 · 4 min read

La inmensa mayoría de los españoles, Don Jorge Javier, confunden el toreo con suertes de la Lidia -sino sabes qué es una suerte, que no lo sabes, no te hernies la amígdala-, también reduciendo la tauromaquia a dichas suertes, que tiene más criminalidad todavía. Eso coloca a estos españoles a la altura de cualquiera nacido en Tristán Da Cunha que intentara responder qué es un estaquillador. Verán, digo esto porque hacer una manifestación contra la tauromaquia para acabar con la tortura y sacrificio de toros en una plaza es como hacer una manifestación contra el arte de hacer sushi para acabar con la caza de ballenas, vamos, una mamonada propia de imbéciles ignorantes, cosa que, por cierto, cada vez va siendo más habitual en España… va por usted, Don Jorge Javier Vázquez.

Lo he dicho muchas veces, pero no me importa repetirlo. Sé lo que es la tauromaquia porque lo he mamado. No lo digo como excusa, para nada, pero sí diré que mi abuelo me sentaba en sus rodillas mientras veía en televisión hacer una verónica, una navarra, una suerte de tijera, una aragonesa, un farol, una al costado, una gaonera, una media verónica, un al alimón, un natural, un cambiado, un ayudado, un adorno, o una manoletina, entre otras -eso ES torear-, y claro, una cosa llevó a la otra y me encontré pagando a plazos el Cossío de Espasa Calpe. Con esto no estoy diciendo que alguien que critique la tauromaquia debería, al menos, haberse hojeado el Cossio, lo que digo es que confundir la tauromaquia con torturar y sacrificar un toro en una plaza es no tener ni puñetera idea… no quiero calificarlo de gilipollas, que igual Don Jorge Javier se ofende.

Una vez dicho esto, quisiera explicar que la tauromaquia es el arte de la Lidia, es decir, todo lo que rodea al toro, desde su crianza, su selección, su carácter, su hierro y divisa, hasta el lugar y el tiempo exacto en el que se supone se debe realizar cada suerte en una plaza y, por supuesto, cómo debe ser realizada. Eso significa que la tauromaquia, como tal, es la cultura que rodea al toro, al animal, un animal que ha acompañado al mediterráneo tal y como lo ha hecho la aceituna, el queso, el aceite de oliva, el pan y la sal desde tiempos inmemoriales, y no tiene nada de malo, todo lo contrario. Otro tema es que haya suertes dentro de la Lidia que deban desaparecer.

Ayer hubo una manifestación en Madrid contra el sacrificio y la tortura del toro en plazas, encierros, lanceado, etc, etc. No fue una manifestación contra la tauromaquia porque reducir la tauromaquia a eso sería de género tonto, aunque al parecer tontos hay a punta pala, Don Jorge Javier. La inmensa mayoría de los españoles que se manifestaron lo hicieron contra la suerte de banderillas, la de picar y la de matar, tal y como hubo gente en su momento contra la suiza y el lanceado del toro en las plazas. Estas tres suertes son parte de la Lidia, pero tampoco son la Lidia en si, al igual que tampoco lo eran la suiza y el lanceado, que fueron prohibidas… no sin que pusieran el grito en el cielo la mayoría de los monosabios.

Antes de proseguir quisiera exponer el punto de vista de mi sobrina. Ella era muy pequeñita cuando vio por primera vez una corrida de toros por televisión. Cuando vio al torero con el capote y la muleta dijo que el toro estaba jugando -sin duda, maravillosa la mente de un niño es, que diría Yoda-, hasta que se dio cuenta de que el torero iba a sacrificar al animal y la cosa cambió. Le entristeció pensar que iban a sacrificarlo, según sus propias palabras, por jugar. Y tenía, tiene y tendrá siempre toda la razón, es triste, una tragedia, cuyo sentido metafórico tenía su aquel en tiempos pretéritos, pero hoy ya no.

Lo escribí hace mucho tiempo, pero tampoco tengo problema alguno en repetirlo. Al igual que al cambio de siglo la suiza y el lanceado del toro fueron retirados de la Lidia porque los tiempos reclamaban que eran una barbaridad -lo eran-, hoy los tiempos demandan que la suerte de banderillas, la de picar y la de matar -eso son suertes, Don Jorge Javier-, desaparezcan de la Lidia. Es tan simple como que sino son erradicadas de los cosos de nuestro país lo que desaparecerá será la propia Lidia, es más, si hoy día hay tantos españoles que confunden el total de la tauromaquia con tres simples suertes de la Lidia es precisamente por la estupidez de esos monosabios que pusieron el grito en el cielo cuando la suiza y el lanceado desaparecieron de las plazas… ah, y la estupidez, ignorancia y mal entendida “pureza” que exhiben y defienden ciertos toreros, apoderados y tarugos de pelo engominado con cara de señorito andaluz que, de tanto en tanto, aparecen en Tendido Cero no ayuda en absoluto.

Tampoco creo que el dinero de nuestros impuestos deba ir a subvencionar cosos, o escuelas de toreo mientras los cosos y la Lidia no se adapte a los tiempos, haya niños que pasen hambre en nuestros pueblos y comunidades autónomas, o haya bibliotecas que subvencionar. QUEDE CLARO.

Para que nos entendamos, si yo, como amante de la tauromaquia, que lo soy, le diera a elegir a mi sobrina entre que el toro muera por jugar con el torero, o que el juego no se vuelva a jugar jamás tengo muy claro qué elegiría y tiene todo el derecho y la razón del mundo a hacerlo.

Eso sí, Jorge Javier, mi sobrina tiene diez años y sabe perfectamente la diferencia entre tauromaquia, una suerte en la Lidia y torear… háztelo mirar… o pídele a quien te escribe los libros que te lo explique, bonico.

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SBMontero

Border profesional | Esquinado por hobby | Poldavo militante | Cuando soy bueno, soy buenísimo, pero cuando soy malo… SOY SENSACIONAL | http://page.is/SBMontero

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