5 destinos originales y románticos para ir de luna de miel

Destinada a los recién casados, una guía de propuestas para conocer algunos paraísos exóticos y ciudades culturalmente intensas.

Quizás el viaje sea porque se contrajo matrimonio, para generar esas fotografías imperecederas (que no dejarán de compartirse a lo largo de la vida) o sólo para que cuerpo y mente encuentren su lugar. De cualquier modo, aquí van cinco destinos peculiares para una luna de miel diferente. Ideas que se suman a otras propuestas más tradicionales. Viajes de placer y buena vida.

1. Tanzania y Zanzíbar, naturaleza virgen
Románticas puestas de sol, hermosos paisajes, una fauna increíble, silencio y paz, mucha paz. Estos son algunos de los ingredientes que invitan a viajar a Tanzania, un paraíso africano que nos regala algunos de los escenarios naturales más espectaculares del mundo.Descubrir el Parque Nacional de Serengueti -bautizado por los masái como la llanura sin fin- una inmensa sabana habitada por cebras, ñus y gacelas; adentrarnos en el cráter del Ngorongoro; contemplar las nieves perpetuas del Kilimanjaro, o acercarse al lago Victoria -el gran lago africano, resulta una experiencia inigualable. Y tras una jornada increíble se imponen noches de ensueño bajo las estrellas en plena naturaleza, en una tienda perfectamente habilitada.

Este viaje idílico se completa al relajarse en alguna de las extraordinarias playas de Zanzíbar. Las mejores, de aguas turquesas y arena blanca, se encuentran en Nungwi, un pequeño pueblo de pescadores increíble, en el que, además de relajarse, puede practicarse buceo y snorkel. Y si lo que se prefiere es alojarse en un hotel realmente espectacular desde el cual contemplar el fondo del mar, nada mejor que viajar hasta la isla de Pemba. Una verdadera tentación.

2. Perderse a lo ancho en Australia
Viajar al otro lado del mundo requiere disponer de un buen presupuesto y un par (largo) de semanas libres, así que la luna de miel puede ser un buen momento para concretarlo. Pero hay que hacerse la idea de que pretender conocer toda Australia es casi imposible: el país es inmenso, una amalgama de paisajes y de rincones inigualables con ciudades sorprendentes, desiertos inacabables, carreteras espectaculares, playas desiertas…

Lo más recomendable es eligir una zona y exprimirla al máximo. Puede hacerse a gusto: en auto, descubriendo carreteras emblemáticas como la Great Ocean Road, o en moto, barco o avión. Sin embargo, ¿hay algo más romántico que el tren? El mítico Indian Pacific, un lujoso ferrocarril (como los antiguos) que atraviesa el país de oeste a este -desde la costa del Indico hasta la del Pacífico-, recorre los 4.352 kilómetros que separan Perth de Sydney. Se trata de un viaje increíble, entre paisajes diversos, que permitirá visitar distintos rincones, según el recorrido que se opte: las ciudades de Broken Hill, Adelaida y Kalgoorlie, dedicada a la extracción de oro si partimos de Sydney, o las increíbles Montañas Azules, Cook o la inhóspita llanura de Nullarbor si la aventura empieza en Perth.

3. Vietnam, belleza en extremo oriente
Si lo que buscas es un destino exótico para una luna de miel memorable, un sitio romántico y de gente amable, hay que dejarse tentar por Vietnam, el país más hermoso de extremo oriente. Repleto de ciudades y rincones bellos, este país se extiende serpenteante a orillas del mar de China, con su capital, Halong, al norte, y Ho Chi Minh, la antigua Saigón, al sur, en cuya zona es ideal hospedarse.

Es apasionante descubrir los contrastes del sur del país: grandes montañas, llanuras anegadas por las aguas, espectaculares campos de arrozales, centenares de pequeños pueblos y ciudades, miles de islas y diminutos canales, además de los mercados flotantes. Es que la vida gira alrededor del Mekong, el río de los nueve dragones, como es conocido en la zona, considerado un tesoro biológico oculto.

Otro punto imperdible es Can Tho, a un par de horas de Ho Chi Minh, la población más importante y con mayor actividad del Delta del Mekong, en la que alucinarás visitando el mercado flotante de Cai Rang y su puente. Otro de los mercados impresionantes y más grandes del país se encuentra en la pequeña localidad de Cai Be, que tiene una sorprendente catedral francesa de estilo colonial.

Otras perlas del sur vietnamita se descubren en Cao Lanh, en cuyo cementerio reposan los restos de más de tres mil combatientes del Vietcong; en Sa Dec, donde espera la sorpresa de la Venecia Vietnamita (una ciudad colonial construida entre canales); y en Ca Mau, cuyo parque natural U Minh es sencillamente inolvidable.

4. Enamorados en las calles de San Francisco
No hace falta viajar a una playa desierta o perderse en plena naturaleza para disfrutar de una luna de miel romántica. Existen ciudades en las que sumergirse en las calles, descubrir rincones y respirar el ambiente especial en los mil y un locales puede resultar apasionante. Una de estas urbes es, sin dudas, San Francisco, la ciudad más mediterránea de Estados Unidos, una auténtica perla de California y de la costa oeste en general.

San Francisco está repleta de barrios con encanto como Nob Hill, con sus calles empinadas; Haight Ashbury, de casas victorianas y ambiente europeo; Russian Hill, con cierto aire bohemio y en el que se encuentran la increíble Lombard Street; Little Italy en North Beach, con sus edificaciones coloridas y sus muchos restaurantes y cafeterías; el barrio de Castro, famoso por su ambiente gay, y Chinatown.

Es muy atractivo escalar las cuestas urbanas a bordo de los viejos tranvías, y disfrutar de las hermosas vistas de la bahía desde el espectacular mirador de Twin Peaks. También acercarse hasta el Golden Gate al atardecer, el puente convertido en símbolo de la ciudad.

Además, ¿por qué no darse hacerse una escapada a Los Angeles? El viaje hasta la meca del cine puede convertirse en toda una aventura en pareja si se elige la Pacific Coast Highway, la espectacular ruta que bordea la costa californiana.

5. Islandia, la isla de hielo y fuego
Islandia ofrece todos los atractivos que los amantes de la naturaleza puedan desear. Bautizada como la isla de hielo y fuego, sorprende por sus paisajes vírgenes de volcanes, desiertos de lava, cascadas, glaciares, géisers, montañas y valles increíbles.

Recorrer este lejano país es descubrir, una tras otra, auténticas maravillas naturales: espacios de un romanticismo inimaginable, como las magníficas cascadas de Skogafoss y Gullfoss; el glaciar Vatnajkull; el Parque Nacional Skaftafell; el lago Jokulsarlon (en el que se puede navegar entre icebergs) o el géiser Strokkur, en la zona termal de Geysir.

Vale la pena también dejarse un rato para bañarse en las aguas templadas de la Laguna Azul y acercarse a Husavik, un lindo pueblo pesquero cercano al Círculo Polar, considerado el mejor sitio de Islandia para el avistamiento de ballenas.

Aunque cualquier época del año es buena para visitar el país, los meses de julio y agosto son especialmente recomendables, gracias a las temperaturas templadas. Esto sin contar el increíble sol de medianoche, se vea estando en plena naturaleza como en la capital, Reykjavik, una ciudad de ambiente sorprendente para el paseo de a dos.

Fuente:Clarin.com

Like what you read? Give Sutra Tours a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.