Copas de Cristal y Chimichurri

para Ivonne, Pris, Aurors, Mary

Compro unas copas de champagne, hoy tenemos que celebrar. Con algo de cristal porque la ocasión lo amerita. Hoy cumplimos 15 años de casados. Verme rodeada de ustedes que están solo a unos días de pronunciar las palabras “Sí, acepto”, me hace pensar en lo mucho que disfruté planear mi boda y la luna de miel, como cuidamos cada detalle, poniendo especial énfasis en el chupe y en la música. Recuerdo con nostalgia el tremendo pachangón que organizamos para celebrar ese día. Y me muero de risa de la anécdota del padre pirata y su Iglesia de la Santa Muerte. Me hace reflexionar también sobre lo que ha pasado en nuestra relación y lo que significan estos 15 años formalmente casados (vivimos en pecado unos años ¡gracias Maggie!)

¨Chimichurri interesante¨ fue el calificativo que utilizó nuestro asesor de tesis cuando le dijimos que andábamos. A la fecha no puedo olvidar el término, tal vez porque es muy cierto y porque definitivamente ha marcado nuestro destino como pareja. Somos distintos en muchos aspectos, pero al mismo tiempo somos tan compatibles que la mezcla ha resultado perfecta.

¿Qué ha hecho que los ingredientes de este chimichurri se mezclaran tan bien? Muchas cosas y muchos años de trabajo constante. No porque hayan pasado ya 20 años desde aquella descripción tan aguda, hemos dejado de cuidar cada uno de los ingredientes que han formado nuestra relación.

Somos diferentes, sin duda. Y lo aceptamos. Por un lado, yo necesitaba alguien que me volara un poco la cabeza, por el otro, tú necesitabas a alguien que te ayudara a mantener los pies en la tierra. Éstas también fueron palabras del mismo asesor de tesis, un tipo brillante en verdad.

Nos enamoramos y con el paso del tiempo llegamos a amarnos de verdad. Ese sentimiento tan cursi, tan estereotipado, a veces utilizado a la ligera — el amor — creo que nosotros si logramos sentirlo realmente.

Como pequeño experimento personal me pregunto ¿cuáles son las primeras ideas que me vienen a la mente que hacen que seamos la pareja que somos?

Pienso que hay mucho factores, pero hay algunos fundamentales.

Somos individuos independientes y libres, cada uno tiene sus propias ideas, responsabilidades y sueños. Nos apoyamos para que cada uno logre sus objetivos personales y trabajamos fuertemente en nuestro proyecto de vida en conjunto. A los dos nos mueve impulsar a nuestros hijos para que ellos, también como individuos libres, logren todo lo que quieran alcanzar en su vida.

Nos divertimos. No puede faltar en ninguna relación sana. Aunque a veces es difícil encontrar esos momentos para nosotros, pienso que no dejamos de divertirnos en el día a día. La vida cotidiana puede representar un reto muy difícil para la pareja en ese sentido, puede tornarse aburrida y tediosa, los niños llegan a ser realmente demandantes y succionan toda la energía que puedes tener. También se vale, lo importante es que sólo sean momentos pasajeros que no determinen el estado de ánimo general en la casa. Creo que lo hacemos bastante bien.

Nos encanta la música. No me puedo imaginar nuestra relación sin música, sin nuestro peregrinar a los festivales y conciertos de las mejores bandas del mundo, sin reunirnos con amigos, poner la música que más nos gusta y bailar toda la noche sin parar. Definitivo, esta relación no sería la misma sin la música. Ojalá llegue el día en el que nuestros hijos se escondan de nosotros en algún concierto: ¨par de rucos forevers, vámonos de aquí antes de que nos den más pena.¨

Amamos viajar y descubrir el mundo. Que grandes viajes hemos compartido. México, Europa, Estados Unidos, India, Nepal, Sri Lanka, Maldivas, Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Argentina … la lista es interminable. Y cada uno de esos viajes nos ha enseñado muchas cosas sobre nosotros mismos, sobre nosotros como pareja y sobre el mundo en el que vivimos. Nuestra relación tampoco sería la misma si no hubiésemos tenido todas esas aventuras, perdiéndonos en callejones y templos y probando los diferentes y deliciosos platillos en todos los lugares que visitamos.

No dejemos de viajar nunca, prométemelo.

Creo que también trabajamos constantemente en construir y mantener nuestra relación. Nos ha tomado mucho tiempo llegar a donde estamos. Creo que los dos estamos de acuerdo en que primero tenemos que intentar resolver las diferencias que podamos llegar a tener, antes de darle la espalda. Construimos algo juntos que muy pocas parejas logran. Tenemos una gran familia, vale la pena cuidarla día con día. Me da mucho curiosidad descubrir hasta donde podemos llegar los cuatro juntos.

Nos dejamos ser. Finalmente este chimichurri nació de las diferencias que vio en nosotros nuestro asesor de tesis y que consideró podrían llevarse muy bien. Tenía razón. No quedaría igual de bueno si tratáramos de cambiar los ingredientes. No sería chimichurri, tal vez aderezo de hierbas varias, pero no chimichurri.

Gracias, Pablo por estos 15 años de cristal, 20 años juntos y por estos últimos años tan demandantes, por apoyarme con todo en el nuevo reto que acepté, no lo podría hacer de la misma manera si no contara contigo y me empujaras a ser realmente exitosa en esta nueva etapa.

15 años. Cristal. Podría parecer frágil, pero no lo es, es una relación que ha madurado. Que ha tenido que hacer muchos sacrificios y ha invertido mucho en ella. Que es transparente y honesta. Sabemos que hay mucho camino por recorrer aún y me emociona pensar en hacerlo contigo.