Princesa Águila | Bineku

Desde que llegó a nuestra casa para entrevistarse con nosotros nos llamó la atención. Estábamos buscando niñera y ella fue una de las candidatas. Obviamente fue un gran plus enterarnos que había cuidado a niños de familias de la alta sociedad mexicana, pero en realidad lo que hizo que nos decidiéramos por ella fueron otras cosas. Mi esposo, metiche por naturaleza, le empezó a preguntar muchas cosas hasta que llegamos a hablar de religión. Ella nos comentó que se había salido de la educación católica de su familia para seguir la tradición azteca. Resultó ser la Portadora del Fuego en el Temazcal que tiene junto con su pareja atrás de Palacio Nacional. Durante el día hace limpias en el zócalo y vende artesanías a turistas. En las tardes cuida a ahora a nuestros niños y en la noche trabaja en el Temazcal. Su pareja es chamán, médico brujo, conchero. Tiene una hija y una de sus misiones en la vida de acuerdo a sus creencias es cuidar y guiar niños. Ande Usted el curriculum, no cualquiera.

No entrevistamos a más personas. Su mirada franca y la convicción con la que defendió su tradición, nos convenció. Esta es una mujer que sostiene lo que cree y actúa de acuerdo a ello. Es noble y buena, pero no se equivoque, es guerrera. En el zócalo la conocen como Princesa Aguila. El apodo no le viene por darse aires de princesa consentida. Tampoco es la princesa que conocemos de los cuentos de Disney. No. Es una mujer que sabe quién es, se defiende muy en serio y se da su lugar. Con ella no se metan. Ya hay varios vendedores ambulantes en el centro que han tenido que recular ante la Princesa Águila.

Como niñera es mágica, puedo confiar ciegamente en sus cuidados. Lamentablemente en su vida personal las cosas ahora no van tan bien. Ella ya no podrá venir a cuidar a los niños porque se está separando de su pareja. Lo más sorprendente es la valentía con la que lo está haciendo. Ella sabe que no va a ser fácil, pero prefiere tomar al toro por los cuernos y enfrentarlo. En mi casa han trabajado varias mujeres, no ha sido la excepción la que me cuenta que su marido la golpea, más bien es la regla. Estas mujeres prefieren aguantar los abusos a enfrentarse a la incertidumbre. El ¨¿qué voy a hacer,dónde voy a vivir, cómo le voy a dar de comer a mis hijos? Prefiero que me pegue a no tener dónde dormir¨ es muy común. No así para la nana de nuestros hijos. Ella piensa diferente: ¨me humillaste, me faltaste al respeto, me voy. Me lo debo a mi misma y es el ejemplo que le tengo que dar a mi hija¨

Me gusta que mi hija tenga a una princesa como ella como ejemplo. Está muy lejos de ser la princesa de Disney, la hermosa muchachita frágil que está esperando a que llegue el príncipe a salvarla. El príncipe de nuestra nana le falló. Ella sabe que ahora le espera una época de duda y de inseguridad, de estar sola. Pero lo va a hacer, la va a hacer. Por esa increíble confianza que tiene en sí misma y por lo que quiere para su hija.

México necesita más Princesas Águilas .


Originally published at bineku.com on June 18, 2014.