Sacar textos de este caos es virtud

19.30, todavía es temprano. Luego de pasar la puerta marrón clarito, en la redacción se lo puede observar a Charly, un hombre de estatura baja, tez morena y con unos pocos pelos. Es quien siempre está de buen humor, hace chistes y su risa se escucha en cualquiera de las dos salas que ocupa la redacción pero ahora resuena más porque hay solo diez alumnos en el lugar. La mayoría de las veces se lo puede ver tomando mates; sin embargo, a los alumnos les hace respetar la regla de que en la redacción no se puede comer ni tomar nada. No lo hace de mala onda sino que es su trabajo y se permite romper esa regla porque pasa más horas que los alumnos en la institución.

Cada sala tiene unas cuarenta computadoras, en su mayoría negras, divididas en dos filas. Desde la entrada, también se puede distinguir un cuadro grande en blanco y negro que recuerda al fotógrafo José Luis Cabezas, de Revista Noticias. si se cruza a las segunda sala, en esa misma pared a lo largo de las 20 computadoras hay frases destacadas de personalidades que visitaron la escuela en las charlas de Introducción al Periodismo y la Información (IPI), que son un simulacro de conferencias para los alumnos de primer año.

En este momento, algunos ya pusieron manos a la obra y se siente el insoportable ruido de sus dedos tecleando. Otros se miran, miran la computadora y resoplan. Para los últimos, es como una pesadilla ya que si la idea no baja a tiempo es posible que no puedan cumplir con la hora de entrega, o el cierre como se le dice en los diarios al plazo límite para entregar una nota, porque desde el primer día, los directivos aclaran que no son alumnos sino periodistas. El peor miedo entonces, es el de la hoja en blanco, el mayor fracaso es no entregar nada.

Pronto dejan de estar solos. llega un curso de alrededor de treinta personas que hablan sobre lo que tienen que hacer. Los murmullos y el sonido de los dedos tecleando se convierten en ruido de fondo, los gritos son los protagonistas. Charly se para de su escritorio y empieza a caminar por las computadoras para hacer cumplir la norma. Todo está en orden.

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