Para una mujer especial
ραυ ℓα ☆
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Ojalá fueras eterna… que parte difícil aquella de no idealizar y empezar a aceptar la vida como la realidad que es: una jodida pasada que nos enseña y por si fuera poco nos repite la lección hasta tildarla como aprendida, sin importar cuantos golpes te lleves en el camino.

Escribo sin saber qué decir, escribo dejándome llevar por el recuerdo que éste escrito ha despertado en mí, así como tú dices: “la historia sigue allí”, mi abuela también fue mi nana (niñera porque no sé de donde eres), cuando mis padres trabajaban. Ella nos cedió el terreno en donde construimos nuestra casa, sí, era nuestra vecina y cómo me ha hecho reír la parte de “el sexto sentido”; justamente cuando nos sentábamos a comer algo ocurría y gritaba por la ventana para su auxilio, que siempre resultaba ser una bobada que podía esperar… la típica era que cuando volvías de la bodega, incluso habiéndole dicho que ibas para allá se antojaba de que algo le faltaba en la nevera y lo necesitaba.

No era su único nieto, somos varios, tuvo cuatro, soy el hijo mayor de su último hijo, y goce de ser su preferido. Lamentablemente para ella, físicamente soy idéntico al padre de mi madre (la otra parte de la familia), fui su “tijo” un sobrenombre que me colocó. La gocé pero a veces no sé si lo hice como debí haberlo hecho, son esos los pensamientos que te llegan cuando la adoras y ya no la tienes, es cuando esas frases de “lo que haría porque estuvieras acá” cobran sentido… son esas cosas.

La perdí el 04 de Enero del 2011. Fatídico día, no estaba en mi mente que un día sería tan jodido; tanto así que está tan bloqueado que muchas veces lo olvido… supongo que yace en lo profundo de cada uno esperando el momento (menos oportuno) para colarse nuevamente a tú realidad.

Que bueno leer una nota como ésta.

Un nuevo “ojalá fueras eterna”.