Me llenan el amor de odio

Yo ya odiaba un montón. Odiaba toda la música que te quieren hacer escuchar a la fuerza. Odiaba las poses de los músicos, las declaraciones de los músicos en las entrevistas. Odiaba la moda de parecerse a determinados iconos de MTV. Odiaba los solos de guitarra. Odiaba ser adolescente y tener que vestirme parecido a los demás para poder ser parte.

Odiaba todo lo que tenía que ver con la música y aún así me volví músico. No tengo claro del todo por qué, es algo que me hace sufrir bastante, me desgasta.

Yo amaba algo que sentía cuando cantaba canciones mías, primero pensé que era un asunto privado pero después sentí que cuando las comunicaba a otros algo se iba sanando en mi más rápido que cuando me guardaba todo.

Pero me llené de odio y acá estoy, tratando de cantar sobre el amor, que es lo único que me sale, movido por el odio constante que me genera hacer música.

No tengo idea cuando sucedió, se ve que no me importó nada por mucho tiempo, no me importó que me mientan, ni que me denigren, ni que me rechacen, nunca me importó que mi familia y mis amigos no creyeran en mi. Era una terquedad útil, yo era fuerte. Ahora odio.

Odio necesitar el aval de alguien para tocar, para que me escuchen, para que me contraten. Odio discutir mil veces de lo mismo con las personas a cargo de salas o espacios en donde quiero tocar. Odio tener que explicar de qué se trata lo que hago. Odio que me pregunten las mismas cosas siempre.

Yo amaba la música y ahora casi no puedo escucharla. Me convertí en juez.
Amaba cantar y ahora odio mi voz, amaba escribir y ahora odio mis canciones.

Yo amaba bien, no sé hace cuanto. No me recuerdo en paz, sin tensión en la mandíbula.

Me llenaron el amor de odio.

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