Las calaveras están presentes en prácticamente todos los géneros del tatuaje, y ha sido un motivo de tatuaje popular en todas las generaciones de los entusiastas al tatuaje. Podemos encontrar calaveras en los tatuajes “Naúticos” donde tenemos la “Jolly Roger” (la famosa bandera pirata compuesta por una calavera y unas tibias cruzadas), también en los tatuajes de estilo “Old Schooll”, “New Schooll”, “Biomecánicos” básicamente en todos y cada uno de los géneros que podamos imaginar.

El simbolismo de la calavera es instintivo para el ser humano. La mente humana, especialmente preparada para reconocer caras, capaz de ver expresiones en puntos y rayas o sencillos signos de puntuación (como los famosos smileys), sabe instintivamente que la “cara” que nos mira en la calavera fue una vez un rostro humano. Las cuencas de los ojos de la calavera, de mayor tamaño que unos ojos vivos, llaman nuestra atención aunque intentemos evitarlo. Un calavera a pesar de obviamente de carecer de vida, y no ser en realidad más que un objeto inanimado, ejerce sobre nosotros una fascinación mucho mayor que cualquier otro hueso del esqueleto humano, un magnetismo que puede tanto atraernos como resultarnos repulsivo.