ARGENTINA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS

La delegación Argentina con Luciana Aymar como abanderada en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Foto: Terra

La primera presencia de Argentina en los Juegos Olímpicos de verano fue en París 1900 y el único atleta argentino fue el joven esgrimista Francisco Camet. La primera participación oficial llegó en 1924, una delegación conformada por 93 deportistas argentinos atravesó el Océano Atlántico en barco para disputar los Juegos Olímpicos en París. Los deportes quecompitieron ese año fueron yachting, remo, tiro, natación, pesas, esgrima, atletismo (100, 200 y 400 metros, 110 y 400 metros con vallas, posta 4x100 metros, decatlón y saltos en largo y triple), pentatlón moderno, boxeo, tenis, ciclismo y polo.

En 1923, el entonces presidente de la Nación Marcelo T.de Alvear creó por decreto el Comité Olímpico Argentino (COA) y votó una partida de 250 mil pesos para solventar los gastos con fondos de premios no cobrados por los beneficiarios de la Lotería Nacional; asimismo, en 1994 se creó el Comité Olímpico Internacional en donde nuestro país fue el único libero americano en fundar el COI, representado en el primer Consejo Ejecutivo por José Benjamín Zubiaur, quien desempeño ese cargo hasta 1907.

Fachada del edificio del Comité Olímpico Argentino, ubicado en la calle Juncal al 1662

Argentina tiene 66 medallas en total y se cataloga como el segundo país sudamericano con más medallas ganadas, 18 de oro, 23 plata y 26 de bronce; el boxeo fue el deporte que más medallas tiene y luego sigue el atletismo. Las mejores participaciones del país fueron en Ámsterdam 1928, Londres 1948, París 1924, Berlín 1936 y los Ángeles 1932.

Los Juegos Olímpicos vieron flamear la bandera argentina en lo más alto y escuchar el Himno Nacional por última vez en un largo tiempo. Es que en la capital finlandesa los atletas argentinos lograron su última medalla de oro hasta Atenas 2004. Los 134 deportistas de nuestro país participaron en atletismo, basquetbol (con los campeones mundiales), boxeo, ciclismo, equitación, esgrima, gimnasia, lucha, natación, waterpolo, pentatlón moderno, pesas, remo, tiro y yachting. Todos ellos partieron rumbo a Helsinki con el objetivo de mejorar o superar la gran actuación en Londres cuatro años antes. Y quedaron cerca ya que la producción final fue de cinco medallas, dos menos que en la capital inglesa.

En 1980 nuestro país no se presentó en los Juegos Olímpicos celebrados en Moscú debido a la adhesión de la dictadura militar gobernante al boicot político contra la Unión Soviética, impulsado por Estados Unidos. La medida respondía al enfrentamiento entre ambas superpotencias en la Guerra Fría, aunque la excusa formal fue la invasión de Afganistán por parte de la URSS. En total 58 países adhirieron al boicot, entre ellos la República Federal Alemana, Canadá, Japón y China, y entre los latinoamericanos Bolivia, Chile, Paraguay,Honduras, El Salvador, Haití y Belice. Por el contrario, 80 países rechazaron el boicot y asistieron a Moscú, entre ellos aliados de Estados Unidos como Brasil, Colombia, México,Perú, Puerto Rico y Venezuela en América Latina, o España, Italia, Francia y Gran Bretaña, en Europa. El boicot anti-Unión Soviética de 1980, tuvo su réplica en el boicot anti-Estados Unidos en los Juegos de Los Ángeles de 1984. La adhesión de la Argentina al boicot contra la Unión Soviética sorprendió al mundo deportivo, ya que se esperaba su concurrencia debido a las sólidas relaciones que el país mantenía con la URSS, por entonces el principal mercado de sus exportaciones. La inasistencia de la Argentina a Moscú dejó vacantes las plazas que habían obtenido las selecciones de basquetbol y fútbol, en los torneos preolímpicos de Puerto Rico y Colombia. Luego de la pésima actuación de Montreal 1976, la no asistencia de los deportistas argentinos a Moscú profundizó aún más la crisis del deporte olímpico argentino, sobre todo del deporte amateur que, sin incentivos económicos, precisaba de los grandes eventos deportivos internacionales para mantener la continuidad

Argentina nunca fue sede de los Juegos, aunque varias veces se propuso para organizar los Juegos: 1936, 1940 (no realizados), 1968 y 2004. En 1956 se peleó el lugar contra la ciudad australiana de Melbourne, donde se realizaron los juegos ese año después de una reñida pelea en la votación final la cuidad australiana derrotó a la capital argentina por un solo voto. Los juegos se celebraron un total de siete veces en América, una en Canadá 1976, cinco veces en Estados Unidos (1960, 1984 y 1996 y 2012) y una vez en México 1968. Sin embargo, El Comité Olímpico Internacional le asignó a la capital argentina la organización de la tercera edición de la cita deportiva para la Juventud en 2018, tras imponerse ante Glasgow y Medellín; exclusivo para deportistas de entre 16 y 18 años. Buenos Aires fue la primera de las tres ciudades que hizo su presentación ante la asamblea del COI reunida en Lausana, haciendo hincapié en la pasión argentina por el deporte y además ofreció la seguridad de que la financiación de los Juegos no supondría dificultades, al requerir “solo el 1 % del presupuesto anual de la ciudad”, afirmó el Jefe de Gobierno, Mauricio Macri.

Historias de vida

Dentro de toda la carrera de Argentina en los Juegos Olímpicos también existen historias muy reconocidas para contar, una de ellas es la de Pedro Quartucci, boxeador profesional en la categoría de 54 a 57 kilos, ganó el bronce en París 1994 en la división peso liviano, perdió contra Joseph Salas en la semifinal. Quartucci continuó luego la carrera como actor, trabajó en varias películas nacionales como “Al marido hay que seguirlo” y series de tv también, “La Familia Falcón” fue su mayor éxito. Fue la mano derecha de Juan Duarte en la época del peronismo, además se lo vinculó mucho tiempo en una relación con Eva Duarte. Falleció en el año 1983 por un paro cardíaco. Actualmente el hotel en el cuál concentran los deportistas de diversas disciplinas que compiten en en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) lleva su nombre.

Alberto Zorrilla, apodado Zorrilla de Oro fue el primer nadador en conseguir una medalla olímpica dorada en Ámsterdam 1928 Zorrilla había sufrido pleuresía a los 7 años, una enfermedad temible en ese entonces, y, para recuperarse, su médico les recomendó a sus padres que hiciera natación. Había participado también en los de 1924 e integró el plantel de los de 1932, pero una enfermedad le impidió competir en esta última justa internacional. Fue un atleta versátil que incursionó también en las más diversas disciplinas deportivas: remo, boxeo y carreras en pista.

Entrada al Hotel Pedro Quartucci, ubicado dentro del CENARD. Foto: Santiago Alonso Novo y Nayla Barrionuevo
Federico Molinari durante su actuación en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 Foto: www.federicomolinari.com.ar

Federico Molinari nació en 1984 y se crió en San Jorge, un pequeño pueblo en la provincia de Santa Fé. Sus padres eran profesores de educación física, por lo cuál el deporte es algo que lo apasiona desde muy chico. Durante su infancia practicó gimnasia, tenis, basquet, pelota paleta, y golf. Cuando cumplió nueve años su padre le aconsejó que se dedicara a un único deporte si quería ser profesional, Federico le hizo caso y se dedicó exclusivamente a la gimnasia. En 2001 le llegó su gran oportunidad, el Gobierno nacional le brindó una beca para entrenarse en el CENARD y comenzar una carrera profesional, oportunidad que no desaprovechó. En 2012 participó por primera vez en un Juego Olímpico y logró ser finalista en la especialidad de anillas. La experiencia de haber convivido y haber compartido momentos con otros deportistas argentinos en la Villa Olímpica es algo que Federico jamás se va a olvidar, para el eso es más valioso que cualquier logro deportivo. Con 31 años, el gimnasta quiere repetir esa experiencia y tiene como principal objetivo clasificar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y así ponerle un broche de oro a su carrera.

CENARD, EL LUGAR DE ENTRENAMIENTO DE LAS GRANDES PROMESAS DEL DEPORTE ARGENTINO

Galería de fotos (Santiago Alonso Novo y Nayla Barrionuevo):

Nayla Barrionuevo y Santiago Alonso Novo