Entrevista a un Bolígrafo.

Ante todo, buenos días D. Bolígrafo, tiene usted 72 años de edad… ¿Se siente joven y con la misma vitalidad que cuando tenía 2 años?

  • Hola buenos días Sara, si bueno, mi vitalidad no ha cambiado, tengo la suerte de poder consumir un tipo de droga química casi todos los días y yo creo que es eso lo que me da la vida.

¿Podría decirnos el nombre de esa “droga de la vitalidad” para usted?

  • Si claro, la droga la llaman tinta, y me la suministran en la fábrica unas máquinas muy ruidosas, a las cuales considero de la familia. Parece que están enfadadas todo el tiempo, pero, cuando cae la noche, son las criaturas más agradables del universo. Te cuenta cuentos de vez en cuando.

¿Se lleva bien con las otras razas de bolígrafos, o existen disputas por la dominación de las papelerías?

  • Está claro que nadie se lleva bien con todo el mundo, pero yo soy una persona muy sociable y además soy la raza más antigua de todas: la Azul. Por lo tanto creo que son ellos los que se tienen que llevar bien conmigo. (cara de malicia). Si tengo que elegir, con la raza que mejor me llevo es con los Rojos, nos compenetramos muy bien y siempre solemos ir en pack.

En su horario de trabajo, donde prefiere pasar las horas, ¿en un ámbito estudiantil o en uno de oficina?

  • La verdad es que me siento más cómodo en el ámbito de oficina, porque el ritmo de trabajo es menos intenso y menos sufrido. Quizá me aburro más en las oficinas, pues los temas a tratar no son tan interesantes como en un aula.

¿A qué se refiere con “sufrido”?

  • En el ámbito educativo los estudiantes me tratan muy mal: escriben muy rápido y durante mucho tiempo, me mordisquean, me torturan haciendo catapultas con mi cuerpo y ¡lanzan a mi primo el Borrador! Pero sé que es mi trabajo y que sin mí no podrían sobrevivir.

Esperemos que eso cambie y que se haga una propuesta de defensa para el bolígrafo. Cambiando de tema… ¿Pasa frio en invierno?

  • En ocasiones sí, porque solo dispongo de una capucha de identificación de raza y la verdad, eso no abriga bastante. Sin embargo paso menos frio con los estudiantes, pues me dejan dormir en estuches calentitos y con dibujos. Los trabajadores me dejan a la intemperie, metido en una jaula de metal.

¿Qué piensa sobre el avance de las nuevas tecnologías? ¿Cree que en un futuro, no muy lejano, se extinguirá del todo?

  • Afortunadamente creo, que todavía tengo fieles seguidores del uso de la transcripción a través del boli y el papel. Esta muy bien lo de tomar notas, apuntes y escribir memorias con el último Mac Book Pro del mercado, tiene pinta de ser muy elegantoso. Pero, en mi humilde opinión, las cosas escritas entran mejor por los ojos con la tinta impregnada en el papel, y además hacen más ilusión; sobretodo cuando lo rompes (Risas).

¿Qué opina respecto a su precio de mercado (entre 0,30 y 30 euros)?

  • Está claro que vivimos en un mundo dominado por las marcas y los estereotipos, yo estoy a un precio de mercado muy bajo, sabéis que me llamo Bic y me apellido De Punta Fina, así que mi fabricación es muy barata y no valgo mucho para la sociedad. Sin embargo uno de mis tocayos se apellida Mont Blanc y solo por eso ya vale mucho más que yo. Es indignante: ¡Todos debemos ser igual ante los ojos del mundo, la función es la misma!

Bueno Don Bic, ha sido usted muy amable por concederme esta magnífica entrevista, por último ¿Quiere aportar alguna mejora y/o sugerencia a su rango de bolígrafo?

  • Simplemente decirles a los estudiantes que, por favor, después de chuparnos mientras atienden en sus entretenidas clases, nos sequen cuando nos guarden de nuevo en los estuches, es muy incómodo dormir mojado y además se te pegan los restos del sacapuntas y minas de lápiz rotas.

Gracias y un saludo para todos mis fieles fans.

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