Dicotomías temporales

Más que despreciar a un autor por su posición cronológica o por su temporalidad, prefiero pensar en una fusión dialéctica entre mis lecturas antiguas y las actuales. Leer a Foucault no tendría por qué significar que deba despreciar a Sartre, por ejemplo. Ni leer a Marx significa que deba necesariamente descartar cada una de las letras de Stirner, por ejemplo; si bien sí podría significar, como en mi caso significa, que me resulte ideológicamente inconsecuente su postura.
Me refiero tanto a una posición cronológica relativa a mí misma como a una posición relativa al tiempo histórico. Como había escrito ya en mi viejo blog, no creo que la caducidad de una idea esté supeditada a su fecha de expedición o al lugar que la misma ocupa en la escala del tiempo. En realidad, en ese sentido, se vuelve a dar aquí la vieja dicotomía sujeto/objeto de la pugna dualista.
Aunque es imposible olvidar que uno puede también contemplar al mundo por encima de la Historia. Como lo han contemplado Nietzsche, Cioran, Caraco, Schopenhauer u otros pensadores como el propio Stirner.
En cierto sentido, abrazo aquí y me permito vivir con efusión entre los diversos polos que han dado pie a dichas dicotomías.
