Valores

¿Quieres ser millonario?

Quién no; todo pequeño burgués desea con esmero desarrollar sus aspiracionales de acumulación de bienes materiales, pero lo que más ha desarrollado con el avance de las comunicaciones a nivel tecnológico es el desarrollo de la proyección de su ser hacia los otros en su afán de ser aprobados por el círculo social al que quieren pertenecer.

El espejo son los otros.

Atraídos por la forma de vida, conductas, actividades desarrolladas por un círculo social, nace el deseo de ser aprobados y valorados por los miembros de este con el fin que sea reconocida la pertenencia. La necesidad de validación empodera la proyección hacia el resto de la sociedad que es comunicada del hecho.

Puede volverse un vicio mantener esa comunicación ya que lo efímero de esa validación hace que la persona se exponga a una evaluación permanente del medio crescendo en la apuesta a mantener el status conseguido aferrándose a este y llevando actitudes poco saludables como un “sacrificio” indispensable, ejemplo de esto son los moralmente reprochables como los desnudos adolescentes, anorexia, vanidad extrema y cirugías plásticas entre otras tantas.

¿Pero qué tiene que ver todo esto con ser millonario?

Si en verdad piensas que la arrogancia te hará feliz el resto de tu vida, tal vez no deberías seguir leyendo porque no te sería útil.

Creación de valor personal

Al ir creciendo se hacen elecciones acerca de las actitudes morales y éticas aplicables a la vida y se quieren llevar adelante para vivir plenamente de acuerdo a estas elecciones; o sea que un valor es un concepto que regirá todos los comportamientos y nos llevará a ser mejores.

“El Valor de la Asertividad, engloba el concepto en el que deberás tomar tus decisiones respecto a los deseos propios, a lo que piensas, eres y crees; NO respecto a lo que otros piensen de ti, o a lo que otros quieran de ti, o a lo que otros quieren que creas.”

Todo lo que se decida debería llevarnos a ser mejores personas y alcanzar las metas propuestas que llevadas a cabo con efectividad te ayudarán a lograr el éxito.

Creación del valor social

El elemento principal que debe adquirirse para esto son los valores de la “civilidad”, esto es normas de conductas deseables en todo ser que vive en sociedad.

Este bienestar personal se transmite al resto de la sociedad, ejemplificando y proyectando sobre otros mejorandolos. La escala de valores seleccionada seguramente se basará en la historia, costumbres y tradiciones de la sociedad a la que pertenece cada individuo.

“valor” es algo que las personas pueden crear a cada instante, en cada momento, para responder a las circunstancias de su entorno. Según la determinación y la orientación, el valor creado en cada situación puede ser positivo, negativo, mínimo o infinitamente grandioso.

La autoestima no es un valor.

La autoestima es la evaluación de las cualidades proyectadas de cada individuo, fortalezas, temperamento, carácter, personalidad, etc; y con lo cual, nace la percepción sobre sí mismo y como lo percibe el resto.

Los valores juegan un papel preponderante a la hora de la autovaluación y hasta pueden jugar en detrimento de esta, con pensamientos negativos por este motivo hay que encontrar un equilibrio entre el trabajo encontrar mejoras y su detrimento. Pero justamente la autoestima no está sujeta a una decisión personal sino que se puede manipular con la proyección hacia otros y eliminando los contravalores como la soberbia y la arrogancia.

“A lo que está sujeta, es a que determines aplicar en tu vida Valores Personales de grandeza, de crecimiento, de éxito, de plenitud, de riqueza. Y con esto, que decidas empezar a vivir como siempre lo has querido, y empezar a ser como siempre has querido ser.”

Para sacar el mejor provecho de todo esto uno debe ocuparse de su vida, de su ser espiritual, empezando a descubrir Valores Personales no reconocidos haciéndolos crecer y adquirir nuevos ya que siempre se puede seguir aprendiendo.