Inmunoterapia ayudará a adultos con leucemia

Estados Unidos.- Un innovador tratamiento para el cáncer que afecta genéticamente células inmunes ha sido efectivo en 71% de los pacientes adultos que sufren la manera más frecuente de leucemia y para quienes habían fallado otros tratamientos, según aseveraron científicos estadounidenses.
De acuerdo con AFP, la última investigación involucró a 24 adultos con edades comprendidas entre 40 y 73 años que sufrían leucemia linfática crónica (CLL) que no habían respondido a diversos tratamientos y de quienes no se esperaba que vivieran por mucho tiempo.
Entre los tratamientos que habían fracasado se encontraba el Ibrutinib, un fármaco cancerígeno certificado en el año 2014 para la leucemia linfática crónica por la Agencia Estadounidense de Medicamentos y que no había conseguido frenar el progreso del padecimiento. Con terapias estándar, la expectación de vida de estos pacientes resulta corta.
“No se conocía si alguna forma de inmunoterapia manipulando las células inmunes del paciente conseguiría ayudar a su tratamiento”, manifestó el catedrático Cameron Turtle, del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, Washington, y principal autor del estudio.
“Las consecuencias de nuestros experimentos clínicos con este tipo de inmunoterapia son muy prometedoras para personas con leucemia linfática crónica que no han contestado al Ibrutinib”, agregó.

Este tratamiento implica la remoción de células inmunes (llamadas linfocitos T) del paciente para transformarlas de modo que puedan explorar un propósito en la superficie de células leucémicas.
Estos llamados linfocitos T combinados son entonces inyectados en la sangre del paciente y allí se reproducen, disponen y devastan a las células cancerígenas. 17 de 24 pacientes (71%) observaron como su carcinoma entró en remisión o desapareció luego de haber sido sometido a este método.
Exámenes y valoración en la médula ósea de doce de estos pacientes cuatro semanas después de haber absorbido la infusión de linfocitos T modificados, manifestaron y pusieron en evidencia que en siete de ellos no permanecía evidencia de células cancerígenas, y seis meses más tarde el carcinoma no había retornado en ninguno de ellos.
El 83%, sin embargo, presentó efectos secundarios como inflamaciones con varios grados de severidad. Dos pacientes debieron ser ingresados al área de terapia intensiva y uno de ellos falleció.
