Regulación del cannabis en Canarias

Cuando escuchamos a alguien hablando de variedades de marihuana como la White widow o sobre THC, legislación o vaporizadores, la mayoría lo asociamos casi inmediatamente con el uso recreativo de esta sustancia, en vez de con su vertiente más terapéutica. Pero es justamente esta dimensión la que actualmente acapara más titulares, investigaciones y aspectos económicos nada desdeñables.

Últimamente ha sido noticia la aprobación del Parlamento canario de una iniciativa que tiene como meta regularizar el uso medicinal del cannabis. Para ello ha pedido a Sanidad “un informe de evaluación de las políticas de prevención, diagnóstico precoz, tratamiento y rehabilitación de las adicciones”, ya que este es el tema más espinoso asociado a la tan temida legalización del cannabis.

Ciertamente, como cualquier sustancia adictiva, los usuarios (también los potenciales) deberían tener claro los riesgos que entraña, ni más ni menos que como sucede con el alcohol y el tabaco, ambas drogas blandas ampliamente asentadas e integradas en la sociedad.

Simultáneamente a la protección a los posibles consumidores, la legislación va en la dirección de salvaguardar los intereses de pacientes de cáncer que tienen enormes dificultades para acceder a los productos que necesitan, ya que son abastecidos por asociaciones cannábicas que carecen de garantía jurídica. Los pacientes que se tratan con marihuana están abocados al mercado negro, la especulación y la inseguridad justamente cuando están atravesando situaciones de especial vulnerabilidad.

La nacionalista Elena Luis señaló que solo en Canarias hay 124 asociaciones y clubes cannabicos registrados oficialmente que operan en una incertidumbre legal sin precedentes en lo tocante a un asunto que afecta indudablemente a la salud pública. Mientras la legislación llega, se insta a los clubes a que se autorregulen, establezcan mecanismos de buenas prácticas y colaboren con la administración. Bajo estas recomendaciones tan amplias deberán también operar los enfermos que decidan emprender el camino terapéutico del tratamiento con cannabis.