La culpa y la pobreza

Responsabilizar al pobre de su propia situación, por su falta de capacidades, esfuerzo o malas decisiones. Creerse eso de la igualdad de oportunidades e ignorar la serie de condicionantes que explican comportamientos aparentemente irracionales. La culpa sobre quienes constituyen los renglones torcidos como forma de legitimar el problema, cuestionar que merezcan ayuda alguna y apartar la vista del modo en que nos organizamos. Ideas muy antiguas que subyacen en propuestas actuales, como si el problema fuera superficial y la solución tan sencilla como “enseñar a pescar en vez de repartir pescado”.

Porque ser pobre es una mierda.