Belgrado- El mejor destino de viaje, que aún no te habías propuesto.

Si te consideras viajero, has oído hablar de ella. Es una ciudad cool famosa por su vida nocturna, buena comida y chicas guapas. Pero probablemente no esté aún en tu top 10 de sitios a los que ir. Bueno, eso va a cambiar. Aquí vienen algunas razones que te harán dudar de ti mismo.


1. Si te gusta la barbacoa, prepárate a enamorarte

Si te van las barbacoas, este es tu sitio. Lo más importante que tienes que saber de los serbios es que les encanta la carne. Aunque no sean argentinos, ok?!. Si andas por el centro de la ciudad y te gustaría sentir como era la vida en otros tiempos, aléjate del centro turístico de Knez Mihailova y explora las callejuelas y callejones de camino al río. Kosančićev venac tiene la taberna más antigua de Belgrado, la antigua residencia de una princesa, y la bella Iglesia que decora el skyline de la ciudad.

Es un camino en cuesta, así que puede que te entre hambre. ¿Te acuerdas de lo de la carne?. Pásate por Cica’s y verás a lo que me refiero. Ćevapi es la clave . Y a unas calles de allí encontrarás otras buenas alternativas, cómo esta y este sitio (que también ofrece una cerveza artesanal local que te hará retrasar tu ticket de vuelta).

Belgrado es una ciudad fácil de explorar. Se puede ir a todos los sitios andando, así que, una vez que salgas a pasear, da igual si giras a la derecha o a la izquierda, siempre habrá algo que descubrir. Echa a andar, y deja que el viento te lleve.

Puesto que los veranos en Belgrado son calurosos, si comienzas a sentirte cómo si estuvieras dentro de una barbacoa, acércate a por una limunana (limonada de menta fresca, algo así como un mojito virgen) a Smokvica. El ambiente del sitio te hará sentir que estas en la playa, y probablemente por eso siempre está lleno y todo el mundo sonríe. El concepto de café en el patio es muy popular en la ciudad, así que encontrarás alternativas igualmente relajantes aquí y aquí. Si quieres una bebida refrescante con alcohol, prueba uno de los Black Turtle pubs y su cerveza de arándanos. A unos les gusta la cerveza con limón, y aquí los arándanos. Además, ¡ te dejará la lengua morada! (y eso siempre es motivo para una foto).

2. Prepárate a dormir poco

En Belgrado hay mucha fiesta. Por empezar, en barcos, tejados de edificios abandonados, hangares, apartamentos y puentes. Es barato, sin pausa y versátil. Hay tantas opciones que podrías pasar horas diseñando una estrategia para no perderte nada. Es una misión imposible, pero, siempre puedes intentarlo.

Si te gusta cambiar de sitio sin malgastar tiempo y dinero, puedes ir a los clubs flotantes a la orilla del río (una opción si te gusta variar de ambiente, ya que cada club tiene música distinta) o quedarte en tierra e ir a Savamala. De cualquier forma, tienes muchas opciones a tiro de piedra, y siempre podrás ver el amanecer a la orilla del río, que tiene su punto.

El patio del KC Grad al atardecer

Si prefieres los barrios antiguos, ve a Cetinjska o Skadarlija y prueba el espíritu étnico de la vieja escuela con sabrosa comida, bebidas locales y la gente más simpática que te puedas encontrar. Pasea por sus calles de piedra en búsqueda de un restaurante, por ejemplo, Dvajelena . Cada visita al distrito de Skadarlija es algo nuevo y mágico. Lo entenderás cuando vayas, y te alegrarás de haber ido.

3. Si no te gusta la historia, cambiarás

Kalemegdan, la espectacular fortaleza rodeada de parque y un zoo tiene una vista impresionante del punto de encuentro entre los dos ríos. Es el sitio a donde ir en una tarde soleada. Piérdete entre sus paredes de piedra y puertas de madera y piensa en reyes y reinas. Los fines de semana está siempre llena de gente, pero al menos podrás disfrutar de la partida de ajedrez semanal de los mayores del lugar (cómo la petanca, pero en grande).

La vista desde lo alto del fuerte

Los mercadillos callejeros también forman parte de la experiencia local. Si consigues levantarte antes del mediodía el Sábado, acércate a Kalenić. Aquí uno puede tutearse con los vendedores, y el carnicero puede conocer a toda tu familia. Quizá se lleve un filete mejor, huevos de pato, o una botella de rakija en recuerdo de sus padres !

4. A propósito de la rakija

Ninguna visita a Belgrado está completa sin probarlo. Es la bebida nacional, y lo que distingue a los niños de los hombres. Si quieres conocer a los habitantes de la ciudad de verdad, te lo estás perdiendo.

Lo encontrarás en el menú de casi todos los bares y restaurantes, pero las mejores son las que vienen del patio de atrás, que llevan con orgullo la etiqueta de “kućna radinost” (si, “hecho en casa ” suena más interesante en serbio). Šljivovica es la más popular, seguido por Dunja (hecha de membrillo). Si es demasiado fuerte para ti, prueba Medovača, rakija mezclada con miel (pero, recuerda que es una bebida considerada cómo, ‘para chicas’). Para el día después …

5. Cura tu resaca en Pekara

Otra cosa que se le da bien a la gente en Serbia es hornear. Dulce, salado, relleno, simple, lo que sea, está rico. Es una buena opción para desayunar, o un tentempié. Pero toma tu burek con yogur, y pregunta qué es lo último que ha salido del horno. Toma tiene algo para todo el mundo, y Hleb&Kifle ofrece alternativas al reparto habitual, cómo GF y chrono. Cerca de ahí, Trpkovic tiene una cola constante de clientes. Si tienes más de 10 minutos para esperar, deberías de probarlo, es la mejor panadería de la ciudad.

Por último, intenta ir a Zemun por otro tipo de ‘antigüedad’. El barrio añade serenidad a la ciudad, y tiene una buena vista del río con tremendos restaurantes.

Una calle de Zemun

Así que, qué esperas para venir?


Artículo original en inglés por Maja Stefanovic

http://www.omioo.com
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