RE: El problema con las mujeres de The Witcher 3

Escribo esto en respuesta a este artículo de Todas Gamers y, en resumen, digo: Excelente, estoy 100% de acuerdo.

Antes de profundizar en el tema, tengo que decir que lo que más me gusta de cómo escriben es que no es solo criticar lo que hay que criticar; generalmente colocan también ejemplos de cómo se hace bien, en este caso, a Cerys an Craite, del mismo juego.

The Witcher tiene un problema serio con sus personajes femeninos, pues aunque muchas muestran actitudes que van desde la chica más pura y tranquila a la más fiera y guerrera, la gran mayoría de ellas van vestidas de forma similar.

Yo mantengo la opinión que @TodasGamers expresa en este hilo:
https://twitter.com/TodasGamers/status/767379437939728384
Si al menos hubiese más variedad, si solo fuese Ves quien va así porque “quiere”, o más bien porque el autor quiere probar el punto de que ella “hace lo que quiere”, pues no habría tanto problema. Todo se complica cuando casi todos los personajes femeninos, sin importar de dónde vienen o hacia dónde van, van enseñando piel por aquí o por allá.

¿Que es una campesina y tiene poco dinero para comprar ropa? Pues bueno, aún así es raro que su pareja tenga pantalones hasta los tobillos y camiseta de mangas largas. ¿Que es una hechicera y puede comprarse vestidos elaborados? Bueno, si ‘quiere’ enseñar sus atributos pues vale; es ‘su’ cuerpo. ¿Que forma parte de la milicia? Bueno, supongo que está bien si ‘ella quiere’ ir así, aún si es incómodo… El juego pone mil excusas para mostrar a las mujeres así, excusas que en un caso aislado podrían funcionar, pero cuando la gran mayoría coincide en la misma obra todo se convierte en un juego de “encontremos la excusa más absurda para poner a una mujer enseñando”.

Yo, personalmente, decido ver al mundo de The Witcher como lo que podríamos llegar a ser si no se tratasen estos temas. Seguro no fue la intención de su autor original, ni mucho menos de los que hicieron el trabajo en los juegos, pero todas estas situaciones tan “en tu cara” solo me hacen aborrecer más lo que ocurre en la realidad. La conducta y el trato exagerado hacia la mujer en el mundo de The Witcher es solo un reflejo de lo que se ve y se piensa en la realidad.

Con todo esto no quiero decir que quiero que cambien los juegos o los libros; The Witcher es lo que es, y en lugar de cambiarlo, que quede como ejemplo de lo que puede hacerse y, sobre todo, de lo que hay que mejorar.

Ahora es cuando digo que me encanta The Witcher, tanto los libros, que me los leí todos, como los juegos, que me los he pasado múltiples veces. Aún espero tener el dinero para comprar las expansiones de la tercera entrega, que no he tenido oportunidad de probar. Soy de las personas que defienden a The Witcher 3 como “Juego del año”, aún en ese año tan complicado con tantos juegos buenos. Soy de las personas que admiran a CD Projekt RED por su trabajazo y está dispuesto a pre-ordenar sus juegos (siempre que me interesen) porque confío en ellos como compañía. Todo esto lo dejo para el final porque quiero que, los que no lean todo, vengan a intentar decirme cosas que ya sé, a los que les respondo:

Si tanto “tenemos que respetar los libros y al autor”, ¿por qué han diseñado un vestido para Triss en el que el escote le llega más abajo del ombligo cuando ella, tras la batalla en el monte Sodden, decide jamás utilizar un escote por las quemaduras que sufrió?

“And I thought the blood in which I was lying was Coral’s blood. But it was my own. And then I saw what they had done to me, and I started to howl, howl like a beaten dog, like a battered child — Leave me alone! Don’t worry, I’m not going to cry. I’m not a little girl from a tiny tower in Maribor any more. Damn it, I’m Triss Merigold, the Fourteenth One Killed at Sodden. There are fourteen graves at the foot of the obelisk on the Hill, but only thirteen bodies. You’re amazed such a mistake could have been made? Most of the corpses were in hard-to-recognise pieces — no one identified them. The living were hard to account for, too. Of those who had known me well, Yennefer was the only one to survive, and Yennefer was blind. Others knew me fleetingly and always recognised me by my beautiful hair. And I, damn it, didn’t have it any more!”
Geralt held her closer. She no longer tried to push him away.
“They used the highest magics on us,” she continued in a muted voice, “spells, elixirs, amulets and artefacts. Nothing was left wanting for the wounded heroes of the Hill. We were cured, patched up, our former appearances returned to us, our hair and sight restored. You can hardly see the marks. But I will never wear a plunging neckline again, Geralt. Never.
-Andrzej Sapkowski, Blood of Elves.
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