De la opinología y otras yerbas

Lo único que quiero acotar al tema del momento, el caso Curuguaty…

Qué fácil es caer en extremismos analíticos. Para un sector, los culpables son los “campesinos y punto”. Para otro sector, poderoso mediáticamente, son los “oligarcas y terratenientes”. Toda esta ensalada, sin el más mínimo rigor académico, historiográfico, político, económico, sociológico,cultural y geopolítico.

De todo esto, se colige la pobre argumentación de innumerables escritos de los opinólogos de turno, quienes haciendo equipo con la corrección política de la prensa “libre” presta mayor favor a la cruzada por la desinformación de la cual es víctima la ciudadanía que ya no sabe qué creer. Muchos, con clara intención de subirse a la cresta de la ola, pusieron sobre el papel escritos tan disparatados como ridículos.

Lastimosamente, y dejando de lado los bochornosos procesos jurídicos, sólo el tiempo podrá poner en su lugar las partes del rompecabezas que conforman el luctuoso hecho que removió del cargo a un presidente. Lo que nos queda, a los que nos dedicamos al análisis de los hechos, es adherirnos estrictamente a aquellas situaciones acaecidas para relatarlas cronológicamente, mientras les damos la interpretación que corresponde según nuestra formación, guste ésta o no. corresponda o no con la versión “oficial”, corresponda o no con la versión de los detractores de la versión “oficial”. El único norte, deberá ser la verdad y su búsqueda incansable.